Dos proyectos de ley, impulsados por la diputada Romina Braga (Coalición Cívica) y el legislador Pablo Morillo (La Libertad Avanza), buscan prohibir definitivamente la tracción animal en la provincia de Buenos Aires. La medida, que se discute en el Congreso provincial, busca resolver una doble crisis: el maltrato de animales y la vulnerabilidad de familias que dependen de esta actividad para subsistir. La normativa prohíbe el uso de equinos, asnales, mulares, bovinos o cualquier otra especie para el transporte de personas o cargas, salvo en tareas rurales, deportivas o culturales autorizadas.

El proyecto de Braga establece un esquema de eliminación progresiva, con un marco normativo que proteja a los animales sin dejar en la calle a los trabajadores. «Durante décadas, miles de animales fueron usados en tareas de transporte de residuos y mercancías. Esta realidad expone una doble problemática: el sufrimiento de los animales y la exclusión social de quienes dependen de estos trabajos», explicó la diputada, citando la situación de los denominados «carreros» en municipios del Conurbano como San Isidro, Lomas de Zamora y Berazategui.

Morillo, por su parte, enfatiza la urgencia de actuar en zonas urbanas, donde la tracción animal se asocia con incumplimientos de normas sanitarias y laborales. «Este trabajo no puede seguir en la legalidad de los asfaltos. Hay que garantizar alternativas reales para los trabajadores y proteger la salud de los animales», sostuvo. Ambas iniciativas coinciden en la necesidad de una reconversión laboral, pero difieren en el ritmo y la cobertura de las excepciones.

La discusión en el Congreso provincial refleja un debate complejo: cómo equilibrar el bienestar animal con la dignificación de quienes dependen de esta actividad. Grupos de vecinos, organizaciones de derechos animales y sindicatos de carreros han participado en las audiencias, señalando que la transición debe incluir capacitación, acceso a empleos formales y apoyo a familias en situación de pobreza. Las próximas sesiones del Senado provincial podrían definir si la prohibición pasa a ser ley, o si se requiere un acercamiento más gradual.

La discusión en el Congreso provincial avanza hacia una decisión clave: si la tracción animal se elimina definitivamente o se aborda con medidas graduales. El desafío incluye garantizar alternativas laborales para los trabajadores y proteger a los animales, con un impacto directo en barrios del Conurbano donde esta actividad ha sido histórica. La prórroga de las sesiones permitirá profundizar en el diseño de un plan que no deje a nadie atrás.