Mohamed Salah, capitán de Egipto, se enfrenta este miércoles a la Selección Argentina en octavos de final del Mundial, y la fecha lo tiene a un solo gol de romper un récord que actualmente ostenta su propio entrenador, Hossam Hassan. Con 68 tantos en la selección, el egipcio se acerca a los 69 que registra su técnico, quien lideró a Egipto en la primera fase del torneo. Si convierte un gol, ambos compartirían la marca histórica; dos lo harían convertirse en el máximo goleador de la historia del país.

El récord de Hassan, de 69 goles, se mantiene intacto desde 2017, cuando el entrenador guio a Egipto a los octavos de final del Mundial de Rusia. Sin embargo, la presencia de Salah, que lleva 68 tantos en la selección, lo coloca como segundo en la lista. El delantero del Liverpool, ahora libre a sus 34 años, vive su cuarto Mundial, aunque este podría ser su último. Su desempeño en el certamen ha sido clave: marcó un gol contra Nueva Zelanda y anotó dos penales en la tanda de 11 contra Australia.

Ante Argentina, Salah enfrentará un reto de alto nivel. La Selección argentina, con su combinación de velocidad y fútbol de posesión, representará una prueba complicada. El egipcio, que se mostró cauto tras la victoria ante Australia, sabe que un buen desempeño puede definir su legado. Si logra marcar, no solo se acercará al récord de su técnico, sino que podría dejar su huella en la historia del fútbol egipcio.

La expectativa es máxima para la selección egipcia, que busca llegar lejos en el Mundial. La victoria en la fase de grupos contra Australia marcó el comienzo de una racha, pero el duelo contra Argentina será crucial. Salah, con su capacidad de definición y liderazgo, será el eje del ataque. Si logra convertir, no solo se hará dueño del récord de su entrenador, sino que también recordará que en el fútbol, a veces el destino juega a favor de quienes tienen el talento y el coraje para soñar.

El partido contra Argentina no solo definirá el futuro de Egipto en el Mundial, sino que también podría marcar un hito en la carrera de Salah, quien, con un gol, se convertiría en el máximo goleador de su selección y compartiría un récord que hasta ahora pertenecía solo a su técnico.