El último asado de Kansas City marcó el fin de una etapa antes del viaje a Atlanta.
Selección Argentina celebró el cierre en Kansas City antes del viaje a Atlanta
El plantel argentino celebró el cierre de su estadía en Kansas City con un asado tradicional, retrasando su vuelo hacia Atlanta para la semifinal contra Inglaterra. El evento, conocido como «asado-cábala», reunió a todos los jugadores y el cuerpo técnico en un momento de convivencia.
La Selección Argentina se despidió de Kansas City con un asado que marcó el final de una estadía de 43 días. El plantel, acompañado por el cuerpo técnico, se reunió en el predio que albergó al equipo durante el Mundial 2026 para celebrar el cierre antes de viajar a Atlanta, donde enfrentará a Inglaterra en la semifinal. El evento, denominado «asado-cábala», retrasó su salida en un par de horas, pero no fue un obstáculo para la energía del grupo.
El asado respetó las tradiciones de siempre. Lautaro Martínez, uno de los referentes del equipo, se encargó de musicalizar la noche con canciones de Leo Mattioli, incluyendo «Los secretos de mi almohada». Cerca de las parrillas estuvieron figuras como Alexis MacAllister, Nico González, Giuliano Simeone y el arquero Dibu Martínez. El entrenador Lionel Scaloni, desde antes del Mundial, había subrayado la importancia de estas celebraciones como parte de la cultura del grupo.
En las redes, el «Chiqui» Tapia compartió videos del evento, mostrando cómo colaboró en la preparación del asado. En uno de los videos, se ve a Tapia cortando la carne mientras canta «Por una cabeza» de Carlos Gardel, un homenaje a la tradición argentina que une al plantel. El mensaje final del entrenador fue claro: «Primer objetivo cumplido. 45 días en Kansas, vamos a preparar el asado, el último de Kansas, para los campeones del mundo. Ahora viene lo mejor».
El cierre de la estadía en Kansas City no fue solo un acto de convivencia, sino un recordatorio de los momentos únicos vividos durante el Mundial. Desde su llegada el 1 de junio, el plantel se adaptó al ritmo del torneo, pero el asado sirvió para reforzar los lazos entre los jugadores y el cuerpo técnico. La celebración también marcó el comienzo de un nuevo capítulo: el viaje a Atlanta, donde la Selección enfrentará a Inglaterra en una semifinal clave.
La retrasada salida del equipo no afectó su preparación, pero resalta la importancia de los rituales que mantienen unida a la selección. La espera del vuelo fue apenas un detalle en una jornada que reafirmó la identidad del plantel antes de enfrentar a Inglaterra.
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