El mandatario reconoció haber mediado en la revisión del caso del delantero.
Trump confiesa haber contactado a Infantino por la roja a Balogun
El presidente admitió haber intervenido en la revisión del caso tras la tarjeta roja que inhabilitó al jugador. Dijo que «fui yo quien consiguió que esto se hiciera» y criticó al árbitro como «sospechoso».
Donald Trump confirmó durante una conferencia de prensa que habló directamente con Gianni Infantino, presidente de la FIFA, para solicitar la revisión del caso del delantero Folarin Balogun, quien fue expulsado en la eliminatoria contra Costa Rica. El mandatario estadounidense aseguró que su intervención fue clave para que la FIFA analizara la jugada que generó la tarjeta roja y la suspensión del jugador. «Fui yo quien consiguió que esto se hiciera», declaró, sin ofrecer detalles sobre el contenido de la conversación.
El presidente defendió la decisión de revisar el incidente, afirmando que la acción del árbitro fue «injusta». «No era ni falta, ni siquiera infracción. Fueron dos jugadores corriendo a toda velocidad que simplemente chocaron entre sí», sostuvo. Trump criticó duramente el procedimiento disciplinario, calificando al árbitro como «sospechoso» y señalando su historial como un factor clave para la decisión. «Si revisás su historial, es muy sospechoso», insistió, generando tensión en el entorno del fútbol.
El anuncio de Trump surge en un contexto de controversia interna en la FIFA, donde el caso de Balogun se convirtió en un foco de polémica. El delantero de la selección nigeriana, quien jugó con el pie izquierdo y fue expulsado en la jugada de penal, fue suspendido dos partidos tras la decisión. Trump explicó que no entendió la gravedad de la tarjeta roja hasta que escuchó que implicaba una suspensión. «No sabía qué significaba eso», admitió, y añadió que su intervención fue motivada por el impacto en el desempeño del jugador.
La reacción del entorno del fútbol fue inmediata. Varios jugadores, entrenadores y comentaristas expresaron su descontento con la postura del presidente, quien nuevamente se involucra en asuntos que superan su rol institucional. La FIFA, por su parte, mantuvo su postura al confirmar que el caso fue analizado en conjunto con las autoridades locales. La decisión de Balogun, que enfrentará a México en los octavos de final, se mantiene en manos de la organización, mientras el debate continúa.
El escándalo no solo afecta al fútbol, sino también a la relación entre la política y el deporte, con consecuencias que podrían definir el rumbo de la eliminatoria.
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