Liudmyla Dubnytska, de 27 años, descubrió el cuerpo de su marido, Andriy Dubnytsky, en un vídeo difundido por redes sociales rusas. El soldado, de 25, fue asesinado en febrero de 2024 durante la retirada de Avdiivka, una zona clave del este de Ucrania controlada por rusos. Según ella, Andriy llamó a su esposa el 15 de febrero «extremadamente nervioso y llorando», prometiendo tener un hijo para su hija pequeña. Hours después, le envió un mensaje advirtiéndole que probablemente serían capturados.

La tragedia se repitió en un vídeo que muestra a Ivan Zhytnyk, compañero de Andriy, siendo ordenado por un soldado ruso a dejar las armas durante una videollamada. Dos días después, Liudmyla reconoció el tatuaje de una cruz en la mano de uno de los cuerpos encontrados en un charco helado, teñido de sangre. «Era mi marido», afirmó en una entrevista a la AFP, con un tono que refleja el sufrimiento de una mujer que vive el trauma de perder a su pareja en medio de un conflicto brutal.

El gobierno ucraniano, que atribuye a Rusia una «política deliberada» de ejecuciones, ha confirmado que la 110.ª brigada contó con varios soldados asesinados, incluido Andriy y Zhytnyk. El número exacto de víctimas es incierto, pero las autoridades apuntan a una táctica de deshumanización que busque romper la resistencia ucraniana. «Moscú violó un acuerdo de evacuación», señaló la brigada, añadiendo que los cuerpos encontrados «demuestran una violación del derecho internacional».

En una escena desgarradora, la historia de la pareja refleja el coste humano de la guerra. Mientras Andriy y sus compañeros se mantenían en posición para ser evacuados, la posibilidad de captura los dejó en un estado de angustia. La promesa de un hijo, una idea de esperanza en medio del caos, se convierte en un recuerdo que Liudmyla lleva en su corazón. El caso no solo añade peso a las acusaciones ucranianas, sino que también resalta el desgaste emocional de familias que enfrentan el terror de la guerra.

Las autoridades ucranianas han denunciado que las ejecuciones rusas forman parte de una estrategia deliberada para desestabilizar su ejército. La tragedia de Andriy Dubnytsky, revelada a través de un vídeo, se sumó a un escenario cada vez más complejo en el que el dolor personal se entrelaza con la política de una guerra que deja huellas profundas en la sociedad.