La demanda de microchips se dispara por la inteligencia artificial

Según informó Clarín, El doctor Patrick Vandenameele, especialista en ingeniería electrónica, explicó que la explosión de la inteligencia artificial (IA) está redefiniendo el mercado de los microchips. “La IA no solo incrementa la necesidad de procesadores de alta potencia, sino que también impone nuevos desafíos técnicos en el diseño y producción de componentes”, señaló. Según datos de 2023, el sector de semiconductores creció un 12% anualmente, un ritmo inédito en la historia de la industria.

Este crecimiento se ve reflejado en productos como la Steam Machine de Valve, una consola de juegos que, al ser lanzada en 2013, generó una demanda masiva de chips de alta gama. Aunque el proyecto no llegó a materializarse, el caso ilustra cómo la IA y la demanda de hardware potente pueden generar fluctuaciones en el mercado. “La interdependencia entre tecnología y desarrollo económico es clave”, destacó Vandenameele.

La crisis de producción y la búsqueda de alternativas

El experto alertó sobre la crisis de producción global de microchips, que afecta a países como Argentina y otros del Cono Sur. “La falta de infraestructura y la dependencia de países como Corea del Sur y Taiwán ponen en riesgo la autonomía tecnológica”, dijo. En este contexto, Vandenameele resaltó la importancia de invertir en investigación local y alianzas regionales.

Un ejemplo práctico es el Programa Nacional de Semiconductores (PNS), lanzado en 2022 con el objetivo de desarrollar capacidades productivas en el país. “El PNS no solo busca reducir la dependencia, sino también generar empleo en tecnología avanzada”, explicó. Sin embargo, el doctor admitió que el camino es largo: “La producción de microchips requiere inversiones millonarias y años de desarrollo”.

El avance de la IA no solo transforma la industria de los microchips, sino que también plantea desafíos geopolíticos y económicos para países como Argentina. En un contexto de escasez de componentes, la necesidad de desarrollar capacidades locales se vuelve crítica. La intersección entre tecnología y producción es el nuevo escenario que define el futuro de la inteligencia artificial.