La brecha tecnológica en ópticas para semiconductores

Según informó Xataka, Frank Rohmund, director de Zeiss, alertó sobre la distancia que existe entre la tecnología alemana y el desarrollo chino en ópticas para fotolitografía, un componente clave en la fabricación de chips. «China está 15 años atrás en esta área», declaró durante una conferencia en Berlín. La declaración refleja las tensiones en la industria, donde las potencias tecnológicas competen por liderar la producción de semiconductores.

El fotolitografía es una etapa crítica en la fabricación de chips, donde las luces ultravioletas se usan para grabar patrones microscópicos en silicona. La precisión de las ópticas determina la eficiencia y el rendimiento de los componentes electrónicos. Aunque China ha avanzado en áreas como la producción de chips de baja complejidad, su desarrollo en tecnologías avanzadas sigue siendo limitado, según analistas del sector.

Huawei y el esfuerzo chino por acortar la brecha

A pesar de la brecha tecnológica, Huawei y empresas como ASML, una holandesa que fabrica máquinas de fotolitografía, han iniciado colaboraciones para impulsar la innovación local. En 2023, China destinó más de 50 mil millones de dólares a la investigación de semiconductores, con un enfoque en la reducción de la dependencia de tecnologías extranjeras.

El presidente de ASML, Peter Slot, reconoció en un informe anual que «China representa un mercado clave y una oportunidad para la innovación colaborativa». Sin embargo, expertos advierten que el avance en ópticas avanzadas requiere inversión a largo plazo y no se puede acelerar en meses. En este contexto, empresas chinas están desarrollando tecnologías como la litografía extremadamente ultravioleta (EUV) para competir en el mercado global.

¿Qué dice la industria sobre la brecha tecnológica?

Analistas de consultoras como Gartner y McKinsey coinciden en que la brecha no es absoluta, pero sí significativa. «China tiene capacidad para producir chips de 28 nanómetros, pero para lograr niveles de precisión de 3 nanómetros, necesita más tiempo», explicó un ingeniero en el sector.

La competencia global por semiconductores se intensifica, especialmente tras la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Washington impone restricciones a la exportación de tecnología avanzada a China, lo que ha impulsado a las autoridades chinas a invertir más en investigación y desarrollo. Aunque no se alcanzarán los estándares de los líderes mundiales en los próximos años, el esfuerzo de China podría transformar la dinámica del sector.

La brecha tecnológica en ópticas para semiconductores refleja la complejidad de la industria, donde innovación y geopolítica se entrelazan. Aunque China avanza, su camino hacia la paridad con Alemania y Holanda será lento. La competencia global por chips no solo afecta economías, sino también la tecnología que impulsa la era digital.