España vive un momento crítico en su verano, con la tercera ola de calor del año que eleva el índice de alerta ambiental. La AEMET advierte que, a partir de este fin de semana, se alcanzarán temperaturas que superan los 40°C en áreas del sureste, con picos de 44°C en puntos como Murcia. La situación se agrava en la Península Ibérica, donde el mercurio de los termómetros se mantiene en niveles extremos, poniendo en riesgo la salud pública.

El calor intenso impacta en zonas clave del país, como Barcelona y Valencia, donde las mínimas no bajarán de 23°C-25°C, mientras que las máximas alcanzarán más de 38°C en el sur. En el sureste, el calor será más severo: Madrid y Cádiz se enfrentan a temperaturas que superan los 36°C, con concentraciones de humedad que dificultan la disipación del calor. «Estamos ante una situación que exige precaución, especialmente para personas vulnerables», explicó Rubén del Campo, portavoz de la AEMET.

Las predicciones de la AEMET destacan que, a partir del jueves, las temperaturas seguirán en ascenso, aunque con cierta incertidumbre. En la costa mediterránea, incluyendo Murcia, se prevén máximas de 42-44°C, lo que podría marcar un récord para este año. La región de Murcia, en particular, podría superar los 45°C, una cifra que ya se considera crítica. Los expertos advierten que, si bien el calor podría disminuir en el fin de semana, la reaparición de ondas térmicas la próxima semana podría prolongar la crisis.

Este episodio no solo representa una amenaza para la salud, sino también un reflejo de los efectos del cambio climático. Los registros de 2026 muestran un aumento progresivo de temperaturas, lo que pone en evidencia la necesidad de medidas preventivas. La comunidad científica alerta que, sin acciones contundentes, el escenario podría repetirse con mayor frecuencia. En este contexto, la gestión del calor extremo se convierte en una prioridad para las autoridades locales y nacionales.

La tercera ola de calor pone en marcha una situación de alerta máxima, con temperaturas que superan los 40°C y riesgos para la salud. La región de Murcia, en particular, se enfrenta a un escenario extremo, mientras que la reaparición del calor la próxima semana complica la gestión de la crisis.