Un año después, marcha contra violencia vicaria en Congreso
A un año del caso del preceptor que mató a su hijo, protestan por ley contra la violencia vicaria
Natalia Ciak, madre de Enzo Joaquín, impulsa marcha por «Ley Joaquín» frente al Congreso. La violencia doméstica de padres contra hijos sigue siendo un tema urgente.
Hace un año, Natalia Ciak (42) perdió a su hijo de 8 años, Enzo Joaquín, en una tragedia que marcó para siempre su vida. Su esposo, Alejandro Ruffo (52), preceptor en un colegio trilingüe de Banfield, asfixió a su hijo con una almohada en Lomas de Zamora antes de suicidarse en una celda de la Unidad 34. Desde entonces, Natalia no celebra cumpleaños ni actos escolares, y su rutina está interrumpida por la lucha por un cambio legislativo.
El camino hacia una ley para detener la violencia vicaria
Natalia, junto a otras madres y organizaciones como Red de Madres Víctima de Violencia Vicaria y Somos Murallas, impulsan la «Ley Joaquín», un proyecto que busca criminalizar la violencia de padres contra hijos. «La ley es una forma de honrar su nombre», dice en una entrevista. La iniciativa busca sancionar el maltrato de padres que sufre a las madres, un fenómeno que, según datos de la ONU, afecta a más de 300.000 niños en Argentina anualmente.
La protesta del miércoles, a las 17 frente al Congreso de la Nación y en plazas de ciudades clave, busca presionar al poder político para que se apruebe la norma. «Ni una infancia más víctima», reza el lema de la convocatoria, que contará con la participación de diputados de la comisión de Mujer, Género y Diversidad. Natalia explica que «ninguna fecha es simple» tras la pérdida de su hijo, pero insiste en que «tiene voluntad para vivir».
La tragedia que cambió una vida
El 5 de agosto de 2025, Natalia recibió un mensaje de su marido, de quien estaba por separarse, que decía «hoy te vas, pero te vas sin nada». Alertada, llegó a su casa en Lomas de Zamora, pero Ruffo no respondía. Cuando encontró a Enzo sin vida, su vida dio «un giro de 180 grados», como describe. La violencia vicaria, que implica sufrimiento físico o psicológico de padres hacia hijos, se convirtió en un eje de su lucha.
La trágica historia de la familia Ruffo ha generado debate sobre la prevención de la violencia doméstica, especialmente en contextos donde el maltrato se normaliza. Natalia asegura que «no se puede vivir sin justicia ni reparación», y que su lucha es por «todos los niños que sufren en silencio». La marcha del miércoles busca visibilizar la problemática y acelerar la creación de una ley que, según ella, «cambiará el futuro de miles de familias».
La protesta en el Congreso y en plazas del país busca unificar la demanda por una ley que sancione la violencia vicaria. Natalia Ciak, con su historia de dolor y resistencia, se convierte en símbolo de una lucha que, según datos oficiales, afecta a miles de niños. La jornada del miércoles podría marcar un antes y un después en la agenda legislativa nacional.
Compartir nota