El viernes 5 de agosto, un año después del infanticidio de Joaquín Ruffo en Lomas de Zamora, su madre Natalia Ciak convocó a una marcha pacífica frente al Congreso de la Nación. El reclamo, que busca visibilizar la violencia vicaria, se enmarca en la demanda de una ley protectora para evitar que más familias sufran el mismo destino. Natalia, quien perdió a su hijo el 5 de agosto de 2025, explicó que la marcha no es una protesta tradicional, sino una convocatoria de familiares y allegados que actúan con «todo a pulmón».

El caso de Joaquín Ruffo, un nene de 8 años asesinado por su expareja Alejandro Ruffo, se convirtió en un símbolo de la violencia vicaria, un fenómeno que la justicia define como el uso intencional de los hijos como herramientas para infligir daño psicológico a la madre. En el caso, el femicida admitió ante investigadores que mató al menor para «darle un mensaje a la madre», un acto que revela la manipulación psicológica de la que fue víctima Natalia durante años.

La violencia vicaria, según la definición oficial, abarca amenazas, obstrucción de lazos familiares y, en casos extremos, violencia física contra los niños. Natalia, que vive el duelo diariamente, transformó su dolor en lucha: desde el momento del crimen, se convirtió en la voz de Joaquín, promoviendo debates en medios y redes. «Queremos que esta ley no sea solo un proyecto, sino una herramienta para proteger a otros padres», sostuvo durante una entrevista.

El proyecto de ley, presentado recientemente en la Legislatura, aún no tiene fecha de debate. Natalia y otros activistas destacan que el reclamo debe salir del ámbito político y convertirse en un movimiento ciudadano. «Es un tema que no se puede dejar en el silencio», enfatizó. La marcha, que se realizará el viernes 5 de agosto, coincidirá con el aniversario del crimen, convirtiéndose en un acto de memoria y demanda simultáneo.

La marcha convocada para el viernes 5 de agosto, coincidiendo con el aniversario del crimen, busca unir a familiares y allegados en un reclamo pacífico y contundente. La iniciativa reafirma la necesidad de una ley específica contra la violencia vicaria, un tema que, tras el caso de Joaquín, ha cobrado relevancia en el debate nacional.