Milagros Ayelén Escudero, de 27 años, declaró ante la fiscalía que nunca entró al vestidor de la casa de San Vicente, lugar donde se sospecha que se grabó el video que muestra millones de dólares entre ropa de hombre. La niñera, que labora en la residencia desde 2021, afirmó que vio el contenido del video pero no reconoció los elementos que se ven, como gorras, remeras o la valija. Su testimonio, aunque clave para la causa de enriquecimiento ilícito y lavado de dinero, no aportó evidencia directa para la investigación.

La fiscalía había convocado a Escudero como testigo para validar si el vestidor mencionado en el video era el mismo de la casa de San Vicente, donde el ex intendente Martín Insaurralde y la modelo Jesica Cirio vivían antes de su separación. El lugar sería clave para dilucidar si los recursos se habrían ocultado en ese domicilio o en el departamento de Cirio en el barrio de Belgrano. Sin embargo, su declaración generó incertidumbre al no confirmar detalles específicos sobre la ubicación.

Escudero explicó que su rol en la casa era flexible, dependiendo de las necesidades de la menor y de los horarios de Insaurralde y Cirio. Algunas veces se quedaba a dormir, lo que le habría dado acceso al área. Sin embargo, en la declaración no especificó si ingresó al vestidor en algún momento, lo que llevó a especular si su testimonio fue deliberado o si la ausencia de detalles refleja una falta de conocimiento. La segunda empleada citada para la comparecencia no se presentó por imposibilidad de ser notificada.

La investigación, que incluye varias medidas de prueba, busca confirmar la ubicación de los bienes en cuestión. La existencia del video, revelado por el diario *La Nación*, ha generado controversia al mostrar supuestos montos que podrían implicar lavado de dinero. Sin embargo, la falta de testimonios concretos sobre el vestidor y sus condiciones dificulta avanzar en la causa. La fiscalía sigue analizando otros elementos de prueba para cerrar el caso, que involucra a otras personas y puede tener implicaciones en la legalidad del enriquecimiento de Insaurralde y Cirio.

Las declaraciones de Escudero subrayan la complejidad de la investigación, donde testimonios ambiguos y la falta de evidencia directa complican la obtención de datos clave. La ubicación del vestidor sigue siendo un punto crítico para la justicia, que avanza con la evaluación de antecedentes y nuevas medidas de prueba. La cuestión legal podría tener resonancia en la vida pública, dada la relevancia de los involucrados.