En el conurbano bonaerense, dos adultos fueron detenidos por abusar de adolescentes de Independiente
Adultos usaron redes para pedir fotos íntimas a jóvenes de Independiente
Dos adultos detenidos en mayo por abusar de adolescentes de Independiente. Juzgado ordenó prisión preventiva. El club y padres denunciaron la red de abusos.
Dos hombres, identificados como Martín Eduardo Diez, de 41 años, y Gustavo Aníbal Bautista, de 52, fueron detenidos a fines de mayo tras ser acusados de abusar de adolescentes que jugaban en las divisiones juveniles del Club Atlético Independiente. La investigación, liderada por la Unidad Fiscal de Investigación N° 2 de Avellaneda-Lanús, reveló que los acusados usaban perfiles falsos en redes sociales para contactar a jóvenes de entre 13 y 17 años. Les ofrecían transferencias a cambio de fotos íntimas o contactos con otros compañeros, según testimonios de las víctimas.
Los jóvenes denunciaron que los adultos los llamaban «botineros» y les exigían mostrar su estado civil para justificar el pago de prostitutas o strippers. «Me preguntó si tenía novia, yo le dije que sí, que no estaba soltero y me dijo ‘qué aburrido’, porque a él le justaba pagarle prostitutas a los jugadores», relató uno de los adolescentes. Según las conversaciones interceptadas, los acusados también buscaban arqueros menores de 19 años, con «marcas bien definidas», y les prometían 5.000 pesos por cada contacto obtenido.
La Dirección de Investigaciones Cibercrimen de la Policía bonaerense logró recopilar evidencia digital que confirmó la red de abusos. Los padres de las víctimas y el club denunciaron la situación ante las autoridades, lo que permitió la detención de los dos hombres. El Juzgado de Garantías N° 4 de Avellaneda-Lanús dispuso la prisión preventiva para ambos, hasta que se resuelva el juicio. La fiscalía destacó que el caso resalta la vulnerabilidad de los menores en espacios deportivos y la necesidad de vigilancia en redes sociales.
El club Atlético Independiente confirmó la colaboración con las autoridades y reforzó medidas de seguridad en sus divisiones juveniles. Los abusos, según el entorno del club, afectaron la confianza de las familias y generaron una revisión interna de los protocolos de protección. La investigación continúa buscando más testigos y pruebas para ampliar el caso, que podría tener resonancia en otros clubes de la región.
El caso resalta la importancia de la vigilancia en redes sociales y el rol de los clubs deportivos en la protección de menores. La prisión preventiva de los acusados refleja la gravedad del delito y la prioridad de la justicia en casos de abuso. La institucionalización de protocolos en espacios juveniles se convierte en un punto clave para prevenir futuras situaciones similares.
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