En octubre de 2017, durante un partido de Tottenham contra Liverpool, Diego Maradona se acercó a Harry Kane en el vestuario. El entrenador del equipo era Mauricio Pochettino, quien ahora dirige a Estados Unidos. Maradona, acompañado por el exjugador argentino Ardiles, le enseñó al delantero inglés una técnica de definición: «Fíjate, todas allá no, alguna acá», le dijo, moviendo las manos para ilustrar la jugada. El consejo se basó en la observación de los arqueros, que «miran permanentemente la televisión». Kane lo escuchó con atención, consciente de la figura del que le hablaba.

El momento fue una muestra de la relación de respeto que Maradona cultivaba con los ingleses. Años atrás, en 1980, había jugado en Wembley un amistoso contra Inglaterra y le cambió la camiseta a Kevin Keegan, estrella de aquel entonces. Aunque Inglaterra ganó 3-1, la jugada más recordada fue la de Maradona, que tocó suave la pelota y la envió al palo derecho. El Diez también visitó a Queen en el estadio de Vélez, luciendo una camiseta con la bandera inglesa. En ese contexto, Freddie Mercury, en una presentación, lo felicitó por su actitud.

Kane, ahora goleador de la selección inglesa, valoró la experiencia: «Fue increíble conocer a Maradona y compartir ese momento. Es uno de los mejores jugadores de la historia. Ojalá que sus consejos me den resultado». Sin embargo, el desafío actual es más complejo. El delantero inglés se enfrentará a Argentina en las semifinales del Mundial, donde la sabiduría del Diez podría tener un impacto crucial.

La historia no termina ahí. La frase de Maradona, «¡Tack! Al otro palo», sigue siendo un referente en la táctica de definición. Pero ahora, frente a un rival de peso en el torneo, la teoría del exfutbolista se enfrenta a la realidad. Si Kane logra aplicar esos consejos, podría definir el destino del fútbol en este Mundial.

La coincidencia entre Maradona y Kane en el Mundial no es casual. Su interacción en 2017 podría marcar el rumbo de un partido clave.