El síndrome visual informático y sus síntomas

Los síntomas del uso prolongado de pantallas, como ojos secos, dolores de cabeza y visión borrosa, afectan a más del 60% de los trabajadores según un estudio reciente. El Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas (CGCOO) destacó que dos horas diarias frente a pantallas —un tercio de la jornada laboral— son suficientes para notar estos efectos. «El síndrome visual informático no causa pérdida de visión, pero sí genera malestar», explicó Javier Hurtado, oftalmólogo, al destacar que problemas como el ojo seco suelen agravarse al final del día, especialmente en mujeres postmenopáusicas y personas que usan lentes de contacto.

Hábitos dañinos que agravaban la visión

El experto criticó hábitos como la falta de ajustes en el entorno de trabajo: «No adaptar la luz, la humedad o la posición de la pantalla puede acelerar la fatiga visual». Además, el no descansar la vista periódicamente es otro error común. Según el estudio, el 62% de las personas en la región ya usan anteojos para cerca, un aumento del 12% en cinco años. «La presbicia, inevitable con la edad, se combina con el impacto de las pantallas», señaló Hurtado, quien advirtió que la combinación genera un riesgo mayor para la salud ocular.

Impacto en la productividad y consejos para prevenir

El CGCOO alertó que los síntomas oculares pueden reducir la eficiencia laboral. «Afecta la concentración y el ritmo de trabajo, lo que traduce en pérdidas económicas para las empresas», dijo un comunicado. Para mitigar el daño, el oftalmólogo recomendó ajustar la iluminación, usar gafas de lectura antes de la presbicia y tomar pausas cada 20 minutos. «No se trata solo de proteger la vista, sino de mejorar la calidad de vida en el trabajo», resaltó, al enfatizar que el abuso de pantallas no es una cuestión menor.

La combinación de presbicia y uso excesivo de pantallas ha impulsado un 12% más de personas a usar anteojos en cinco años. El oftalmólogo destacó que ajustar el entorno laboral y tomar descansos periódicos son claves para evitar síntomas como ojos secos y dolores de cabeza, que ya afectan a más de la mitad de los trabajadores.