Avellaneda fue el epicentro de una despedida masiva que culminó a las 6 de la mañana. La ceremonia de despedida pública de Carlos Alberto «Indio» Solari se desarrolló en el Microestadio Gatica, ubicado en el Parque Domínico de Villa Domínico. Durante toda la noche, cientos de seguidores mantuvieron una vigilia en las inmediaciones del predio, mientras las filas de personas se alargaban por varias cuadras.

El velatorio, que comenzó antes de lo previsto, fue testigo de la enorme convocatoria generada por el legado de Solari, uno de los referentes más importantes del rock argentino. Desde su etapa como líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota hasta su trabajo en Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, el músico dejó una huella profunda en varias generaciones de seguidores.

La organización del evento implicó un operativo de seguridad, tránsito y asistencia sanitaria en la zona sur del conurbano. El intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, compartió en redes sociales su homenaje al artista. La movilización de la población demostró la importancia de Solari como figura cultural, con fanáticos llegando desde distintos puntos del país para rendirle un último tributo.

La despedida de Solari en Avellaneda resaltó su relevancia en la música argentina y la profunda conexión que mantuvo con su público a lo largo de más de cuatro décadas de carrera.