Horas después de un domingo en que los olores de la planta procesadora Wade-Cresta Roja inundaron Esteban Echeverría, obligando a los vecinos a cerrar sus hogares, se realizó una reunión que representó un avance significativo en el conflicto. Por primera vez, organismos nacionales, provinciales y municipales se reunieron para abordar la crisis ambiental. La iniciativa fue impulsada conjuntamente por el Municipio de Esteban Echeverría y vecinos, liderados por Alejandro Cruz, presidente de la filial local del CEPIS, quien encabezó las denuncias desde febrero.

Participaron en la reunión Eva Berezan, directora de Control y Fiscalización de la Provincia de Buenos Aires; Federico Gatti Lavisse, director general ambiental de ACUMAR; Yésica Lorenzo, directora de Control y Calidad de Preservación de Recursos Hídricos de la ADA; Alejandro Bonomo, subsecretario de Gobierno municipal; Claudio Molero, subsecretario de Medio Ambiente; y Cruz, en representación del CEPIS y los afectados.

“Luego de un domingo conmocionante en el que tuvimos que encerrarnos en nuestras casas por el terrible olor, se logró que por primera vez se sienten en la misma reunión todos los organismos de control y fiscalización que tienen responsabilidad máxima y directa para la solución de este grave problema”, declaró Cruz al finalizar el encuentro.

La reunión, celebrada en el municipio, fue vista como un paso clave para resolver el problema que afecta a más de 250 mil personas en un radio de 8 kilómetros de la planta. Los olores, generados por la cocción de tripas, plumas y sangre para producir harina de alimento balanceado, han sido una fuente de malestar constante.

Durante el encuentro se discutieron primeras medidas y se acordó una nueva reunión para este miércoles, con el objetivo de definir un plan de acción concreto. Los vecinos esperan que este esfuerzo colectivo acelere la solución a un conflicto que ha durado meses.

La reunión marca un hito en la búsqueda de una solución definitiva, pero el reto sigue siendo enorme. La colaboración entre autoridades y la comunidad es clave para garantizar que las medidas no solo se implementen, sino que también se cumplan y mejoren las condiciones de vida en la zona.