El conflicto que sacudió al Canalla

La tranquilidad de Rosario Central se rompió este martes cuando Jaminton Campaz se negó a entrenar. El colombiano, en lugar de llegar al predio de Arroyo Seco, informó a su entrenador, Jorge Almirón, que no volvería a participar en las actividades del club. La decisión desencadenó una situación tensa dentro del Canalla, que ahora debe decidir si acepta la oferta del América o busca un mejor acuerdo.

El jugador, quien marcó el gol de la victoria contra River el domingo pasado, dejó claro que su prioridad es la transferencia. Según fuentes cercanas al caso, el América ya tiene acordado un contrato con Campaz, que incluye una cifra que supera los 3,5 millones de dólares. La dirigencia de Central, encabezada por Gonzalo Belloso, se muestra reacia a dejar ir al jugador, ya que la oferta no cumple con el valor que el club espera por su ficha.

La oferta mexicana y la postura de Central

El América, en su intento por firmar a Campaz, ofreció un paquete que incluye salarios altos y una proyección en el torneo mexicano. Sin embargo, Rosario Central no ha aceptado la propuesta, argumentando que el valor del colombiano es mayor. Fuente cercana al club reveló que la oferta mexicana no supera el 60% de lo que el club espera por la venta.

La situación se complicó porque Campaz había estado en contacto con los dirigentes de Central. Ambas partes habían acordado seguir conversando con el América para acercar un trato. Sin embargo, la actitud del jugador se salió de los lineamientos previstos. «No queríamos que se desatara el conflicto», dijo un funcionario del club, pero la decisión de Campaz les obligó a replantear la situación.

Las implicaciones para el torneo y la Libertadores

La venta de Campaz impacta directamente en los planes de Rosario Central. El club necesita un reemplazo para mantener su cupo de extranjeros y ampliar su mercado. Sin embargo, la decisión llega en un momento crucial: el Canalla está en pleno campeonato y enfrenta a Corinthians en los octavos de final de la Copa Libertadores. La serie está programada para el viernes, y el club tiene hasta ese día para ajustar su lista de buena fe.

«El tiempo es limitado», apuntó un analista. «Si no cerramos un refuerzo antes de la fecha límite, nos complicaremos en la Libertadores». A pesar de la presión, la dirigencia confía en que podrá encontrar un sustituto que aporte en los dos torneos. Sin embargo, la incertidumbre sobre la salida de Campaz sigue siendo un factor que puede afectar el desempeño del equipo en las próximas semanas.

Una ruptura inesperada en la relación con el jugador

La actitud de Campaz sorprende porque, hasta hace poco, el jugador se mostraba comprometido con el club. Durante las reuniones con los dirigentes, incluso se hablaba de ajustar su contrato para mejorar su salario. Pero la decisión de no entrenar revela una ruptura en la relación.

«Él creía que podía seguir entrenando mientras negociaba la venta», explicó una fuente cercana al caso. «Pero su actitud ahora muestra que no quiere esperar más. El América le ofreció la salida definitiva y lo aceptó». La situación pone de manifiesto la tensión entre el jugador y el club, algo que puede generar más conflictos en los próximos días.

El Canalla enfrenta un dilema urgente: aceptar la oferta del América o buscar un mejor acuerdo. La decisión no solo afectará su plantel, sino también el rumbo de la Copa Libertadores. Con el viernes como plazo para ajustar su lista, Rosario Central debe actuar rápido para minimizar el impacto de la salida de Campaz.