La selección de Cabo Verde, que sorprendió a España, Uruguay y Arabia Saudita, enfrenta a Argentina en octavos de final. Yannick Semedo, defensor clave, rechazó la idea de que el partido dependa solo del talento de Messi. «Lo importante es la unión, la defensa y el trabajo en equipo», dijo, señalando que el rival debe ser contenido en todo el campo. El esfuerzo colectivo será clave para evitar la eliminación en esta instancia.

Paralelamente, Juan Mónaco presentó en Miami un proyecto educativo que incluye una academia deportiva de 40 hectáreas. El ex tenista, que vive en la ciudad desde 2019, explicó que el complejo se enfoca en el desarrollo integral de atletas. Entre sus socios figuran Manu Ginóbili, Juan Sebastián Verón y otros deportistas. «El éxito depende de la inversión y la visión a largo plazo», sostuvo, aunque reconoció la importancia de figuras como Messi para impulsar el deporte en la región.

El enfoque en lo colectivo se repite en ambos casos. Mientras Cape Verde juega con la ilusión de marcar un hito en el fútbol, Mónaco busca construir una infraestructura que combine deporte y educación. Ambos proyectos subrayan que el éxito no se mide solo en goles o títulos, sino en la capacidad de unir fuerzas.

La conexión entre un partido de Copa del Mundo y una academia en Miami resalta la importancia de lo colectivo. Si Cape Verde logra un triunfo, su historia será un ejemplo de resistencia. Mientras que Mónaco, con su proyecto, busca dejar una huella que trascienda el deporte. Ambos casos demuestran que el legado no solo pertenece a estrellas, sino a quienes trabajan juntos.