Un paso clave hacia la propiedad: 20 familias de Almirante Brown firman escrituras tras regularizar su situación dominial.
Cascallares acompaña a familias de Almirante Brown en la firma de escrituras de propiedad
Vecinos de Longchamps, Glew y otros barrios completaron el trámite bajo la Ley Pierri. El Municipio facilita la regularización, que garantiza derechos y seguridad a familias que vivían en situación irregular.
Esta semana, en el corazón de Almirante Brown, 20 familias de barrios como Longchamps, Glew, Burzaco, Mármol y Don Orione Viejo pusieron el punto final a décadas de situación dominial irregular. Con la firma de sus escrituras, accedieron a un título de propiedad que les otorga tranquilidad y derecho a desarrollar sus viviendas. La iniciativa, impulsada por el Municipio, se enmarca en la Ley 24.374, conocida como Ley Pierri, que permite regularizar casas ocupadas de forma pacífica y continua.
El proceso comenzó con la acreditación de la posesión, un requisito clave para que los vecinos puedan acceder al trámite. «El Municipio está acelerando este camino», dijo un vecino de Glew, que desde hace años lucha por formalizar su vivienda. «Ahora tenemos el certificado y el documento que nos da acceso a servicios, créditos y un futuro más estable», explicó. En la ceremonia, se destacó que el trámite es gratuito y cuenta con la colaboración de la Subsecretaría de Tierras, la Escribanía General de Gobierno y la Subsecretaría de Hábitat provincial.
La Ley Pierri, promulgada en 1994, permite a familias que ocupan inmuebles desde hace más de cinco años acceder a su titularidad sin pagar impuestos ni cumplir con condiciones complejas. En Almirante Brown, el avance se da en un contexto donde el acceso a la propiedad es un desafío para muchos vecinos. «Esto no es solo un acto formal, es el reconocimiento de un derecho que todos merecen», afirmó una mujer de Don Orione Viejo, que llevaba más de 20 años esperando el certificado.
El Municipio continúa con la regularización en múltiples zonas del distrito, priorizando barrios donde la situación dominial es crítica. Las escrituras se entregan en actos públicos, simbolizando un avance que busca equidad y seguridad jurídica. En los próximos meses, se prevé expandir el proceso a más vecinos, en un esfuerzo para consolidar un modelo de inclusión que respete los derechos de las familias.
La firma de las escrituras no solo resuelve una necesidad inmediata, sino que abre la puerta a oportunidades como créditos hipotecarios o mejoras en sus viviendas. Para los vecinos, es un logro que transforma la vida diaria y reafirma la importancia de las políticas públicas en el desarrollo local.
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