Finalizó la declaración de los inspectores del ARCA en el juicio por sobornos kirchnerista
Caso Cuadernos: Testigos confirman sistema de sobornos en el ARCA
Funcionarios del ARCA ratificaron que empresas usaron maniobras contables para pagar coimas al gobierno. El fiscal Fabiana León destacó la estructura de corrupción. El juicio, el más grande en materia de delitos federales, involucra a 19 ex funcionarios y 60 empresarios.
Testigos del ARCA confirman «sistema de beneficios recíprocos»
En el marco del debate oral del caso Cuadernos, los últimos testimonios de ex funcionarios del ARCA revelaron que empresas y directivos acusados utilizaban maniobras contables para pagar coimas al gobierno kirchnerista entre 2003 y 2015. Según fuentes judiciales, los inspectores del organismo fiscalizador describieron un modelo donde «los empresarios y el Estado intercambiaban beneficios», lo que incluía contratos, concesiones y subsidios a cambio de pagos en dólares. La fiscal Fabiana León destacó que estas declaraciones «corroboran el rol activo de las empresas en la trama».
El rol de las empresas vs. los ex funcionarios
El expediente del caso Cuadernos, el más complejo en materia de corrupción en tribunales federales, incluye a Cristina Kirchner como líder de una asociación ilícita. Sin embargo, los empresarios que dirigen las empresas investigadas responden por cohecho activo —es decir, por el pago de sobornos—, mientras que los ex funcionarios del Ministerio de Planificación, acusados de facilitar las operaciones, enfrentan el delito de asociación ilícita. Los inspectores del ARCA, contadores públicos y administradores, explicaron que las empresas usaban estructuras financieras «preexistentes» para ocultar los pagos, lo cual dificulta el análisis detallado del caso.
La fiscalización como herramienta de control
Los ex inspectores del ARCA, citados por la fiscal León, describieron cómo la fiscalización era «una herramienta de control» para garantizar la continuidad de operaciones ilegales. Según los testimonios, algunas empresas se acogieron al régimen fiscal de 2016, lo que sugiere que la corrupción estaba institucionalizada y planificada. La fiscalía sostiene que estos pagos no eran aislados, sino parte de una red que abarcó más de una década, con la participación de cientos de personas. El Tribunal de Retiro, que preside el juicio, se convirtió en el escenario central de un proceso que ha redefinido la percepción del sistema judicial en materia de corrupción.
El cierre de los testimonios del ARCA refuerza la idea de una red de sobornos que operó durante más de una década. Aunque los empresarios enfrentan cargos por cohecho, los ex funcionarios siguen en el banquillo por asociación ilícita. El juicio, que involucra a más de 80 personas, sigue en marcha y podría tener implicaciones profundas en la percepción de la ética pública en la Argentina.
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