El gerente de la AFA y la negociación judicial

Leandro Petersen, gerente de Comercialización de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), no presentó su declaración ante el Gran Jurado de Miami, según informó una fuente judicial argentina. La ausencia, explicada como una decisión de «negociar con el fiscal o con la AFA», abre nuevas preguntas sobre su rol en el caso. El testigo, cuya identidad no se reveló públicamente, se encuentra en lo que en EE.UU. se conoce como «negociación judicial», un proceso donde se intercambian datos a cambio de beneficios, como la posibilidad de quedar libre de cargos.

La situación de Petersen contrasta con la de Alejandro Burzaco, ex gerente de TyC Sports acusado en el FIFAgate, quien fue arrestado en 2015 por su vinculación con sobornos en la elección de sedes mundiales. La comparación resalta las tensiones internas entre la AFA y su dirección, en un caso que involucra a bancos estadounidenses y prácticas que complicaron a dirigentes y empresarios.

El FIFAgate como espejo de la investigación actual

El caso del FIFAgate, que abarcó el pago de sobornos para que Rusia y Qatar fueran sedes del Mundial, fue instruido con prisiones preventivas desde el inicio. En cambio, en la investigación actual sobre la AFA, no se dispuso la prisión preventiva de Petersen, lo que sugiere una estrategia diferente. Fuentes judiciales argentinas estiman que el gerente podría intentar proteger a la institución a costa de «Tapia y Toviggino», referenciando a dirigentes de la AFA implicados.

La coincidencia entre ambos casos radica en el uso de bancos norteamericanos para mover recursos ilícitos, lo que permitió la intervención de la justicia estadounidense. Más de 30 personas, entre dirigentes y empresarios, se declararon culpables mediante acuerdos de cooperación. La investigación recuperó más de 200 millones de dólares, pero la situación de Petersen revela una brecha entre la prevención judicial y la estrategia de negociación.

La ausencia de Petersen en Miami pone de relieve la complejidad de las negociaciones judiciales y las tensiones internas en la AFA. Mientras se espera una nueva fecha para su comparecencia, el caso continúa siendo un espejo de la corrupción sistémica en deporte, con implicaciones que trascienden el ámbito institucional.