Hace semanas, científicos chinos anunciaron el logro de un avance clave en la búsqueda de energía limpia: un imán superconductor de 582 toneladas, el más grande del mundo para un reactor de fusión nuclear. El dispositivo, con forma de D y dimensiones de 21 metros de largo, 12 de ancho y 3,3 de alto, fue validado por la Academia China de Ciencias tras superar pruebas en condiciones extremas.

Una pieza clave para contener el «sol artificial»

Este imán, que forma parte del proyecto CRAFT (Centro Integral de Investigación para la Tecnología de Fusión), actúa como una jaula magnética que mantiene el plasma —una mezcla de partículas cargadas a más de 100 millones de grados Celsius— suspendido en el centro del reactor. Sin este campo magnético, el calor extremo destruiría las paredes del reactor, haciendo imposible la producción de energía. El imán superconductor, capaz de soportar corrientes de hasta 60 kiloamperios, es la pieza fundamental para lograr la fusión nuclear controlada.

Un salto tecnológico por encima del ITER

El nuevo imán supera en capacidad al del ITER, el reactor internacional en construcción en Francia, que participa junto a China y otros 35 países. Según datos de la Academia China de Ciencias, el dispositivo chino tiene 1,3 veces más volumen y tres veces más capacidad de almacenar energía que su equivalente. Esta mejora permite manejar campos magnéticos más intensos, lo que incrementa la eficiencia de los experimentos de fusión. Además, el proyecto CRAFT incluye un solenoide central que actúa como encendedor, preparando el plasma para la reacción de fusión.

Este avance marca un hito en la carrera por la energía limpia. Si los experimentos continúan con éxito, China podría acelerar el desarrollo de reactores de fusión viables para el futuro. La tecnología podría reducir la dependencia de combustibles fósiles y ofrecer una alternativa sostenible para la generación de electricidad. La comunidad científica sigue de cerca los próximos pasos del proyecto CRAFT, que podría redefinir la energía nuclear en la próxima década.