El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) subió un 6,41% en junio, alcanzando el nivel más alto desde noviembre del año anterior. El dato, según el Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella, refleja una mejora en la percepción del consumidor tras la victoria del gobierno en las elecciones legislativas. Sin embargo, muestra un retroceso interanual del 6,09%, lo que indica una recuperación aún incompleta.

Los subíndices del ICC mostraron evoluciones positivas en todos sus componentes. Los hogares de bajos ingresos lideraron el crecimiento con un 7,16%, mientras que los de alto poder adquisitivo subieron 5,34%. En regiones, el Gran Buenos Aires fue el que más ganó, con un 10,01%, seguido por CABA (4,78%) y el Interior (2,06%).

En el detalle de subíndices, Bienes Durables e Inmuebles encabezó el repunte con un 7,80%, seguido por Situación Personal (7,79%). La Situación Macroeconómica subió 4,37%, mientras que tanto las Condiciones Presentes como las Expectativas Futuras registraron incrementos del 8,77% y 4,85%, respectivamente.

El ICC, que mide el humor social, se convierte en un predictor clave de la tendencia electoral. El año pasado, en agosto, el índice cayó un 13,9% tras la suba del dólar y la inflación, marcando un clima electoral adverso. Pero en la previa de octubre, el repunte al 6,3% anticipó la victoria del gobierno.

El aumento de junio se da luego de dos meses de baja en la inflación y el arranque del Mundial 2026, que impulsa la venta de televisores. Este contexto sugiere una mejoría en la confianza, aunque aún persisten desafíos para el consumidor argentino.

La subida del ICC refleja una mejora en la percepción económica, impulsada por factores políticos y estacionales, pero su evolución interanual sigue mostrando una recuperación parcial. Este indicador, clave para entender la dinámica del mercado, se convierte en un barómetro de la confianza en el horizonte electoral.