Los Pumas llegan a Santiago de Estero con la mira puesta en Inglaterra, tras una serie de tres partidos como local por el Nations Championship. El técnico Felipe Contepomi confirmó el XV inicial, que incluye dos modificaciones al que venció a Gales en San Juan. El partido, programado para el sábado a las 16, será una prueba de fuego para el seleccionado argentino, que busca romper una racha de derrotas frente al «Six Nations».

El contexto del partido se remonta al año pasado, cuando en Twickenham se desató una tensión entre ambos equipos. En el último partido de la ventana de noviembre, Los Pumas cayeron en Londres tras un duelo intenso, pero marcado por incidentes. Tom Curry, tercera línea inglés, lesionó a Juan Cruz Mallía con un tackle a destiempo. La situación se escaló en el túnel, donde el jugador inglés agredió físicamente a Contepomi, aunque la Unión Argentina de Rugby (UAR) denunció el hecho. El tribunal de disciplina no aplicó sanciones, pero reconoció el episodio como un «incidente».

«Para nosotros es un partido desafiante», dijo Contepomi en conferencia. «Vamos a ser realistas: nos cuesta ganarles. Siempre queremos desafiarnos contra los mejores y acá tenemos una oportunidad». El entrenador no mencionó directamente a Curry, pero reconoció que «son cosas del momento» y que «no lo conozco». Sus palabras buscan cerrar la discusión que, desde el año pasado, marcaron la relación entre ambas selecciones.

El historial entre ambos equipos refleja el peso del desafío. En 31 partidos disputados, Los Pumas tienen cinco victorias, dos empates y 24 derrotas. El último triunfo en territorio argentino fue en 2009, en Salta, cuando ganaron 24-22. Hoy, con un plantel renovado y la presión de un partido clave, el desafío es más que una simple confrontación de jugadores. Es una oportunidad para reescribir la historia, pero también para resolver viejas cuentas que, como el incidente de Curry, siguen pendientes.

El partido entre Argentina e Inglaterra en Santiago de Estero no solo define un duelo deportivo, sino también una relación marcada por tensiones. Con el peso de un historial desfavorable y la necesidad de romper una racha, los Pumas buscan convertir este enfrentamiento en un hito para la selección.