El técnico de River enfrenta una crisis que lo deja desgastado y sin margen para errores.
Coudet confiesa el mal momento de River tras cuarta derrota en fila
Después de su cuarta derrota consecutiva, Coudet admitió el mal momento del conjunto millonario y las lesiones de tres jugadores complican aún más la situación. El entrenador, con rostro abatido, habló de «trabajo» y urgencia para revertir la racha.
El diagnóstico de Coudet: el equipo no está en su mejor momento
Eduardo Coudet no ocultó su frustración tras la caída de River ante Barracas Central. «Es una de las situaciones más difíciles, no solo acá en River, sino a nivel personal», dijo el entrenador, quien admitió que el equipo «no está derechos» y «no ligamos nada en estos momentos». La derrota, la cuarta consecutiva entre el final del semestre pasado y el comienzo del actual, lo dejó sin tiempo para reflexionar. «No hay tiempo ni margen. Hay que ganar», insistió, al tiempo que resaltó que la planificación está tardando más de lo esperado.
Lesiones complican aún más el panorama
La jornada fue todo un recordatorio de los problemas que atraviesa River. Además de la derrota, el plantel sufrió las lesiones de Mauro Arambarri (esguince de tobillo izquierdo), Marcos Acuña (molestia muscular en el isquiotibial derecho) y Ángel Correa (traumatismo en el muslo derecho). El técnico, con una mirada cansada, reconoció que «la realidad es que la planificación nos está llevando más tiempo de lo que todos pensábamos». Las bajas adicionales complican una situación ya crítica, especialmente en una competencia donde los puntos no se dejan en el camino.
«No es que me ponga una pistola en la cabeza, pero River no te da margen»
Las palabras de Coudet resonaron como una llamada de atención. «No estoy acostumbrado a esta situación», admitió, al tiempo que insistió en que «hay que trabajar» y «no pongo en duda mi continuidad». Aunque no mencionó directamente la posibilidad de su salida, dejó claro que la situación requiere un cambio drástico. «Podemos hablar de un montón de cosas, pero la realidad es que no estamos acertando en lo que hacemos», señaló. El técnico, sin embargo, evitó caer en el lamento y se centró en la necesidad de «desequilibrar» y «lastimar» en cada partido.
La crisis de River se agrava con cada partido perdido y con cada lesión acumulada. En la Liga Profesional, donde el descenso no es una amenaza abstracta, el equipo necesita respuestas urgentes. Coudet, aunque desgastado, sigue en el banquillo, pero el peso de las expectativas se hace sentir en cada entrenamiento.
Compartir nota