Los vecinos de Lomas de Zamora volvieron a reclamar a Edesur tras una serie de cortes de luz y problemas de baja tensión que, según denuncian, se repiten desde meses sin resolver. El malestar se manifestó en calles como Camino Negro, donde un grupo de vecinos bloqueó la vía exigiendo una solución definitiva. La situación, que afecta a decenas de barrios, complica desde el uso de electrodomésticos hasta el funcionamiento de negocios locales.

«Los transformadores son muy viejos y los cables ya no soportan el consumo actual. La población creció muchísimo y también el uso de electrodomésticos. Hace falta renovar toda la infraestructura», afirmó una mujer que vive en el sector. Esta denuncia se suma a una constante en los reclamos, que incluyen la falta de respuestas concretas por parte de la empresa. Vecinos aseguran haber realizado llamados, usados aplicaciones de atención y contactado canales oficiales de Edesur, pero en muchos casos las promesas se quedan en números de gestión sin cumplimiento.

El descontento se agrava con el aumento de las tarifas. Las facturas de Edes, que suben mes a mes, no acompañan con mejoras en el servicio. «Pagamos más que nunca y el servicio sigue siendo el mismo o peor», resumió un vecino que vive en el barrio de La Matanza. Esta situación, que se percibe como crónica, lleva a cuestionar la gestión de la distribuidora en el distrito, donde las fallas eléctricas son recurrentes y, en muchos casos, se convierten en un factor de vulnerabilidad para las familias.

La crisis no solo afecta a hogares, sino también a pequeñas empresas que dependen del suministro. En comercios y talleres, la interrupción del servicio se traduce en pérdidas económicas y frustración. «No sabemos cuándo volverá a funcionar la luz, pero la factura ya está más cara», señaló un dueño de un taller en la zona. Con este escenario, la comunidad espera una intervención urgente para evitar que la situación empeore y afecte aún más la calidad de vida en Lomas de Zamora.

La falta de respuestas de Edesur y la repetición de fallas eléctricas exigen una atención inmediata para garantizar el acceso a un servicio básico que, según vecinos, se deteriora con el tiempo. La comunidad local sigue en alerta, buscando soluciones que no solo resuelvan los cortes, sino que también redefinan la infraestructura para el futuro.