Crisis en Santa Cruz: gobernador denuncia intento de derrocamiento tras rechazo al endeudamiento
Claudio Vidal acusó a legisladores kirchneristas de conspirar contra su gobierno luego de que la Legislatura rechazara una ley que permitiría endeudar a la provincia por 600 millones de dólares.
El gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, denunció ayer un «intento de derrocamiento» tras el rechazo de la Legislatura a la Ley de Financiamiento Estratégico, que permitiría al estado tomar deuda por 600 millones de dólares. El conflicto, que se intensificó en las últimas semanas, refleja una confrontación entre el kirchnerismo que domina la Cámara de Diputados y el mandatario, quien se mostró enojado por las protestas y movilizaciones de sectores salariales.
Vidal, al presentarse en el recinto legislativo, criticó a los diputados por «poner palos en las ruedas» y se preguntó: «¿Por qué antes sí y ahora no?». En su intervención, el gobernador llamó a los legisladores a «tomar decisiones por el progreso» y aseguró que el proyecto no avanzará si no obtiene suficientes respaldos. Aunque recibió algunos aplausos, el proyecto terminó en comisión con diez votos a favor, lejos de los 13 necesarios.
El rechazo de la iniciativa, que busca financiar obras públicas y proyectos económicos, profundiza las tensiones entre el Ejecutivo provincial y la mayoría parlamentaria. Aunque Vidal rechazó vincular el descontento con «política ni diferencias partidarias», insistió en que se trata de «obras, trabajo y oportunidades para nuestra gente».
Mientras se desarrollaba el enfrentamiento legislativo, funcionarios del gobierno provincial mantuvieron una nueva negociación salarial con representantes de los policías provinciales, sin lograr avances significativos. La crisis política en Santa Cruz agudiza las tensiones entre actores que, desde hace meses, compiten por el control de los recursos y las prioridades del desarrollo provincial.
La polarización entre el gobernador y la Legislatura resalta la complejidad del escenario político en Santa Cruz, donde el rechazo a la endeudamiento se convierte en un síntoma de un conflicto más amplio por el control de la agenda económica y social de la provincia.
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