Otro apagón total azota a Cuba en medio del calor extremo
Cuba sufrió un apagón nacional y volvió a quedar a oscuras
Una falla en el sistema eléctrico dejó sin energía a toda la isla, el sexto colapso del año. El gobierno acusa al embargo estadounidense, mientras Estados Unidos apunta a una mala gestión interna.
Un apagón sin precedentes en pleno calor extremo
Ayer por la noche, la isla de Cuba quedó totalmente a oscuras tras una falla en el sistema eléctrico nacional, según informó la estatal Unión Eléctrica. El colapso ocurrió cuando los residentes se movilizaban por las calles en busca de alivio frente al calor extremo. La interrupción afectó a millones de habitantes, sumiendo la nación en una oscuridad total. El ministro de Energía y Minas confirmó que la desconexión se registró a las 22:43 de la noche, en un contexto de crisis energética que se agrava con cada nuevo episodio.
Crisis de larga data y factores externos
El gobierno cubano atribuye el colapso a una combinación de factores: el envejecimiento de las plantas eléctricas, que llevan más de 40 años en funcionamiento, y el embargo energético de Estados Unidos, que ha detenido las entregas regulares de combustible necesario para las centrales. Esta situación se agrava en un contexto de escasez de recursos, ya que las siete plantas termoeléctricas que sostienen la red están en distintos grados de deterioro. Desde el inicio del año, Cuba ha registrado seis apagones generales, sumando 11 interrupciones desde finales de 2 de 2024.
Impacto en la vida diaria y demandas de solución
El corte de energía no solo afecta la iluminación, sino que también interrumpe el abastecimiento de agua y el funcionamiento de ventiladores, elementos esenciales en una isla donde el calor se vuelve insoportable en temporada de verano. La población, acostumbrada a enfrentar estos episodios con frecuencia, exige respuestas urgentes. Sin embargo, el gobierno ha anunciado que se activarán medidas para restablecer el servicio, aunque no se ha especificado el tiempo estimado. La situación refleja una vulnerabilidad sistémica que complica la vida cotidiana de los 9,4 millones de habitantes.
La crisis energética en Cuba se intensifica con cada nuevo apagón, poniendo en evidencia la urgencia de invertir en modernización de la infraestructura. Mientras el gobierno insiste en atribuir la responsabilidad a factores externos, la comunidad enfrenta una realidad que impacta directamente su bienestar.
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