Mariano Cuneo Libarona, ex ministro de Justicia, se refirió este miércoles a la rápida designación de nuevos jueces tras su renuncia, destacando que «el amiguismo con los jueces no es la garantía absoluta de impunidad». El ex funcionario explicó que la gestión del Ejecutivo priorizó «los mejores o más idóneos» en áreas como el penal, aunque admitió que no conoce a todos los candidatos. «En la Cámara del Crimen, en San Martín o La Plata son buenísimos», afirmó, aludiendo a su especialidad.

La discusión se enmarca en el debate sobre la transparencia en la selección judicial. Cuneo criticó la decisión de no habilitar a María Verónica Micheli, fiscal de Comodoro Py, para un tribunal platense debido a su vínculo con el periodista Hugo Alconada Mon. «Me produce mucha pena», dijo, al tiempo que destacó los «méritos y antecedentes necesarios» de Micheli, quien fue «una de las candidatas» en la región. Por otro lado, el Presidente avaló a Ana Juan, esposa del juez Marcelo Martínez de Giorgi, aunque su juzgado aún no fue creado.

Ante las críticas sobre su nombramiento, Cuneo respondió que «tenía en la carpeta» a Ana Juan antes del caso LIBRA, argumentando que era «la más idónea». También mencionó el caso de Emilio Rosatti, hijo del titular de la Corte, cuestionado por su vínculo familiar, pero destacó sus «antecedentes académicos impresionantes». «A veces hay críticas injustas», sostuvo, al tiempo que rechazó la idea de un «pacto de impunidad» entre el Ejecutivo y el entorno de Comodoro Py.

La interna libertaria también fue tema de su reflexión. «Javier y Karina son uno», concluyó, al referirse a los líderes del partido, señalando que la cohesión interna es clave para la continuidad de su proyecto político. Esta postura se suma a la postura crítica del ex ministro hacia el funcionamiento institucional, que sostiene debe ser transparente y libre de intereses personales.

La discusión sobre las designaciones judiciales continúa en el ámbito político, con Cuneo Libarona llamando a la transparencia y rechazando cualquier acusación de pactos de impunidad. La gestión de Milei enfrenta retos para consolidar un sistema judicial visto como más cercano al poder ejecutivo.