Mariano Cuneo Libarona, nombrado ministro de Justicia de la provincia de Buenos Aires bajo la administración de Javier Milei, construyó su carrera en el ámbito judicial y mediático. A los 5 años ya acompañaba a su padre, el fiscal Mariano Cuneo, en casos en la Cámara del Crimen, lo que lo familiarizó con el sistema legal desde temprano. Se graduó como abogado a los 22 en la Universidad del Museo Social Argentino y luego cursó posgrados en derecho penal.

Su trayectoria lo convirtió en uno de los penalistas más reconocidos en la Argentina. A los 18 años ya era funcionario judicial, pero en 1996 inició su labor en el ámbito privado, defendiendo a figuras polémicas como Guillermo Cóppola, involucrado en el escándalo del «jarrón con cocaína», y a Emir Yoma, en el caso «Yomagate», que investigaba lavado de dinero vinculado al narcotráfico. Aunque Amira Yoma fue sobreseída en 1994, Emir fue detenido en 2001 por contrabando de armas, pero fue liberado al año siguiente por la Corte Suprema.

Cuneo también estuvo presente en causas de alto impacto, como el patrocinio de Carlos Menem en 2000. Su fama creció aún más al defender al ex manager de Diego Maradona en el escándalo del «jarrón con cocaína», logrando su absolución. Durante esa etapa, fue frecuente en canales de televisión, donde se posicionó como un experto en casos mediáticos.

En 1996, su vida personal también fue tema de los medios al tener un breve romance con Samanta Farjat, testigo en el caso de Maradona. La relación fue noticia en revistas y lo convocó a programas de televisión. Además, estuvo detenido en 1997 por robar evidencia en la causa del atentado a la AMIA, aunque fue sobreseído.

La llegada de Cuneo al ministerio de Justicia de Milei refleja un enfoque en la profesionalización del sistema penal, algo clave para el gobierno que busca redefinir el rol de las autoridades judiciales. Su experiencia en casos complejos y su exposición mediática lo colocan como un referente para abordar temas como la corrupción y la seguridad.

La designación de Cuneo Libarona resalta la importancia de figuras con trayectoria en casos emblemáticos, alineándose con la agenda de Milei de modernizar la justicia. Su perfil, mezcla de experiencia en derecho penal y presencia en los medios, podría influir en las prioridades del ministerio en los próximos meses.