Ricardo Rij, exconcejal de Quilmes, dejó el bloque de La Libertad Avanza (LLA) para formar el monobloque «Renovación Quilmeña», lo que generó una fuerte reacción de la coordinadora distrital, Estefanía Albasetti. «Hizo campaña como antimassista y dos años y medio después termina saltando al barco de Massa», denunció en una entrevista, al tiempo que exigió que «devuelva la banca a los vecinos».

Las fuentes partidarias señalan que, a pesar de asumir la presidencia del bloque en junio, Rij no dejó de mantener contactos con el massismo. Según informes internos, el exsecretario de Seguridad sanvicentino y actual diputado provincial por Fuerza Patria, Roberto Vázquez, fue clave en el cierre del acuerdo para desvincularse de LLA. «Hizo una campaña que se basó en criticar a un político como Massa y dos años y medio después se reúne secretamente con su espacio», destacó Albasetti, quien calificó el gesto como una «traición a quienes lo votaron».

El exconcejal, en su etapa como candidato a la alcaldía, promovió un discurso contra el kirchnerismo y criticó las políticas económicas del ministro Sergio Massa. Sin embargo, su salida del bloque libertario y la creación del monobloque «Renovación Quilmeña» han sido interpretadas como un movimiento hacia el espacio del jefe de gobierno porteño. «Lo blanquea después de que se entera que ya lo sabemos porque él pretendía especular un poquito para disimular su ‘panquequeada'», sostuvo la coordinadora, quien señaló que Rij «no tiene representación ni legitimidad para representar a los quilmeños».

La situación deja a LLA en el Concejo Deliberante con solo la representación de Albasetti, quien tiene mandato hasta 2027, y los ediles Sabrina Morguen, Daniel Rolón y Pablo Sosa, que continúan en el bloque. Esta redistribución podría afectar la dinámica del debate en el espacio municipal, donde el massismo ya tiene presencia con otros ediles. Los partidarios de Albasetti insisten en que la ruptura es un «fracaso del massismo en el distrito» y un «golpe contra la confianza de los vecinos».

La salida de Rij de LLA pone en evidencia las tensiones internas del conurbano y la relevancia de los bloques municipales en la agenda política local. Mientras se espera una reconfiguración de alianzas, el desafío para la coordinadora será mantener la cohesión del bloque frente a un escenario de fragmentación.