En los barrios de San Martín, La Matanza y San Isidro, los resultados de las Pruebas Aprender 2025 revelan un avance sorprendente en las escuelas públicas. En Lengua, el 77,4% de los alumnos de sexto año alcanzó niveles avanzados o satisfactorios, un incremento de 10,2 puntos porcentuales frente a 2023. En Matemática, el porcentaje subió a 56,3%, un 4,7% más que el año anterior. Estos números destacan especialmente en las escuelas de gestión estatal, donde el crecimiento fue más acelerado, según datos oficiales.

El salto más relevante se da en comunidades con mayores dificultades socioeconómicas. En Lengua, el porcentaje de alumnos «debajo del nivel básico» cayó de 14,5% en 2023 a 6,4% en 2025. En Matemática, la brecha se redujo de un 29,8% a un 24,1%, un avance que refleja la recuperación del sector público tras los impactos de la pandemia. En barrios como Lanús o Tres de Febrero, los docentes destacan que los esfuerzos por mejorar la calidad del aprendizaje se tradujeron en resultados tangibles.

La Dirección General de Cultura y Educación atribuye estos avances a una combinación de políticas. La ampliación de infraestructura, la incorporación de más de 8 millones de libros y la formación docente son claves. También mencionan la implementación de las Pruebas Escolares Bonaerenses como herramienta para evaluar el progreso de manera continua. En escuelas de zonas rurales, como las de la zona de San Vicente, estas acciones permitieron reactivar el aprendizaje de niños que comenzaron la primaria durante el aislamiento.

Los cambios no solo impactan en los resultados, sino también en la confianza de las familias. En San Pedro, una madre sostiene que sus hijos, que antes tenían dificultades, ahora «se sienten más preparados para el colegio». Sin embargo, los expertos advierten que el crecimiento es un proceso que requiere continuidad. «No se puede parar aquí», dice un profesor de San Isidro, «hay que mantener la inversión y ajustar las estrategias según los desafíos que sigan apareciendo».

Los datos de 2025 muestran que la provincia está en camino de superar una crisis educativa, pero el desafío no termina aquí. En octubre se lanzarán nuevas evaluaciones para medir si el avance se mantiene, con el objetivo de consolidar un modelo que priorice la equidad y la calidad en las escuelas más vulnerables.