Un derrame de petróleo en el Golfo de Omán crece alarmantemente, amenazando una reserva natural
Derrame de petróleo en el Golfo de Omán crece y amenaza reserva natural
Un buque sancionado por el Reino Unido por transportar crudo ruso varado frente al puerto de Omán provocó un derrame que duplicó su extensión en una semana, afectando costas y ecosistemas protegidos. Greenpeace alerta sobre la propagación del crudo en la isla Qibliyah.
El derrame se expande rápidamente, afectando ecosistemas protegidos
El derrame de petróleo causado por el petrolero *Suezmax Caroline Bezengi*, sancionado por el Reino Unido por transportar crudo ruso, creció de 20 a 150 kilómetros cuadrados en una semana, según imágenes satelitales revisadas por expertos. La mancha de crudo alcanzó las costas de la isla Qibliyah, frente a la provincia de Dhofar, y se extendió mar adentro, amenazando la reserva del mar Arábigo. Esta zona, protegida por su biodiversidad, alberga especies como los petreles en peligro de extinción y la ballena jorobada del mar Arábigo, cuya población es prácticamente desconocida.
El experto ambiental Wim Zwijnenburg de PAX explicó que la capa de petróleo formada es delgada y puede evaporarse dependiendo del tipo de crudo y condiciones climáticas. Sin embargo, los parches negros y espesos llegaron a las costas sur y oeste de la isla, causando preocupación. «La mancha tiene unos 90 kilómetros de longitud, casi el doble que hace una semana», aseguró, al tiempo que estimó que el buque transportaba más de 800.000 barriles de crudo.
El petrolero sancionado y la crisis de crudo ruso
El *Caroline Bezengi* fue sancionado por el Reino Unido en 2022 por transportar petróleo procedente de Rusia, uno de los países más afectados por las sanciones internacionales por la guerra en Ucrania. La embarcación, de 274 metros de eslora, fue varada frente al puerto de Omán durante semanas, lo que podría haber contribuido a la fuga de crudo. Aunque la causa exacta del derrame aún no está clara, su ubicación en una zona protegida subraya los riesgos ambientales de la actividad petrolera en áreas sensibles.
Greenpeace Alemania destacó en un comunicado que la expansión del derrame es «drástica» y pidió a las autoridades locales actuar rápidamente. La organización señaló que, comparando imágenes satelitales de la semana pasada con las del lunes, la superficie contaminada aumentó significativamente. El crudo, al mezclarse con el agua, puede dañar la flora marina, alterar la fauna y afectar la economía local, que depende en parte de la pesca y el turismo.
La magnitud del derrame y su impacto en la reserva natural del mar Arábigo generan una urgencia para contener el daño. Las autoridades omaníes y organizaciones ambientales como Greenpeace supervisan la situación, pero el desafío es enorme: la contaminación podría persistir por semanas, afectando ecosistemas que ya enfrentan presiones por la explotación de recursos. La crisis del petróleo ruso y sus consecuencias en el marco global añaden complejidad a un escenario que exige soluciones inmediatas.
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