Hoy domingo, dos helicópteros de la Brigada de Bomberos griega se estrellaron sobre el pueblo costero de Psathas, en el golfo de Corinto, mientras combatían incendios forestales que ya han arrasado más de 16.000 hectáreas en la región. El accidente ocurrió en un contexto de condiciones meteorológicas extremas: vientos que alcanzan los 100 km/h y temperaturas elevadas que complican las operaciones de rescate y control de llamas.

Condiciones climáticas que complican la lucha contra los incendios

El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, anunció que los próximos días serán «extremadamente difíciles» para los equipos de rescate. «Cuando los vientos soplan con tal fuerza, ni siquiera las decenas de aeronaves que tenemos pueden operar con seguridad», escribió en redes sociales. Los incendios, que ya han afectado a 16.000 hectáreas en la región, se intensifican bajo la presión de olas de calor y sequía que caracterizan el verano en el sur de Europa. En la cuenca mediterránea, la combinación de factores climáticos y la escasez de agua ha convertido a Grecia en un epicentro de incendios, incluso más que en años anteriores.

Impacto en la temporada turística y el contexto de la crisis climática

El accidente de los helicópteros ocurre en plena temporada turística, cuando el país espera recibir a millones de visitantes. La situación ha llevado al gobierno a declarar estado de máxima alerta en varias regiones, incluyendo el Peloponeso y la isla de Creta. Los incendios, que ya han destruido más de 2.000 viviendas y 500 hectáreas de cultivos, generan una crisis humanitaria que complica la atención a las víctimas y la logística de los bomberos.

Dos helicópteros BELL, alquilados por el Departamento de Bomberos, se estrellaron cerca de Psathas, una zona que se encuentra en llamas desde el viernes. El incidente dejó a dos personas con heridas graves y otras dos inconscientes, quienes fueron trasladadas al Hospital de Aviación General 251. Los bomberos iniciaron una operación de rescate para localizar a las tripulaciones, que incluyen un piloto griego y un coordinador de operaciones.

La combinación de vientos extremos, calor y sequía ha generado una situación de emergencia en Grecia, donde las autoridades enfrentan desafíos logísticos y humanitarios. La crisis climática, que afecta a toda la cuenca mediterránea, obliga al país a reevaluar sus estrategias de prevención y respuesta ante incendios, en un contexto donde la temporada turística y la seguridad de las comunidades locales están en peligro.