Un enfermero fue detenido el lunes por la tarde en el Sanatorio Julio Méndez, ubicado en el barrio de Caballito, luego de que cámaras de vigilancia revelaran un acto de abuso sexual contra una paciente de 86 años. El delito ocurrió en el área de cuidados críticos, donde la mujer se encontraba internada desde hace 72 horas debido a complicaciones respiratorias. La supervisora y otro enfermero que revisaban las imágenes del quinto piso dieron aviso a la seguridad privada y a la policía, quienes intervinieron para arrestar al agresor. La víctima, en estado de indefensión por su condición física, recibió atención médica inmediata.

El directorio del sanatorio activó protocolos de respuesta a situaciones de abuso sexual, y el acusado fue trasladado a la Comisaría Vecinal 6-A de Parque Centenario. La fiscalía y el Juzgado N° 11 de lo Criminal y Correccional se encargaron de la investigación. Alejandro Amor, presidente de la Obra Social de la Ciudad de Buenos Aires, destacó el rol de los controles de pacientes en áreas críticas. «Pedimos ser querellantes para garantizar la imputación del delito», declaró, al tiempo que señaló que el caso refleja la importancia de los protocolos de seguridad.

El enfermero detenido, de 50 años, había ingresado al sanatorio en enero y no poseía antecedentes penales. Hacía dos semanas se encontraba asignado al sector de cuidados críticos del quinto piso, donde ejercía funciones de asistencia médica. Antes de este cargo, trabajó en la especialidad de Gastroenterología. Las autoridades del sanatorio confirmaron que la víctima permanece internada en el mismo centro médico, aunque no especificaron su estado de salud.

La denuncia judicial incluirá pruebas audiovisuales obtenidas de las cámaras del área, lo que permitirá establecer el momento exacto del delito. La Fiscalía analiza si el hecho constituye un delito grave, con posibles penas que van desde prisión efectiva hasta internamiento en centros especializados. El caso despierta preocupación en el sector salud, donde se discute la necesidad de reforzar medidas de supervisión en unidades críticas.

El enfermero sigue detenido a la espera de la audiencia de control, mientras la víctima continúa internada en el sanatorio. La investigación continúa con el apoyo de la fiscalía y se evalúa la responsabilidad institucional de la institución médica.