Un estudio desafía la datación tradicional de la Gran Pirámide, remontando sus orígenes a 22.941 a.C.
Estudio revela la Gran Pirámide podría tener más de 20.000 años
Un análisis liderado por Alberto Donini, ingeniero de la Universidad de Bolonia, sugiere que la estructura podría datar del 22.941 a.C., desafiando la creencia de que fue construida en el Antiguo Egipto. El estudio no fija fechas exactas, sino un marco temporal.
La Gran Pirámide de Guiza, uno de los monumentos más emblemáticos del mundo, ha sido históricamente atribuida al faraón Keops, en el siglo III milenio a.C. Sin embargo, un nuevo estudio publicado por el ingeniero italiano Alberto Donini, de la Universidad de Bolonia, propone una revisión radical: la estructura podría remontarse a más de 20.000 años antes de Cristo. Donini, especializado en análisis de materiales, sostiene que su investigación no busca establecer fechas precisas, sino definir un marco temporal que redefina la cronología del monumento.
Según su metodología, el análisis de capas y estructuras de la pirámide indica que su construcción comenzó hace alrededor de 24.900 años, con una probabilidad del 68,2% de que el período de construcción se ubique entre el 22.941 a.C. y el 22.695 a.C. «Lo que hemos hecho es calcular un marco temporal, no una fecha exacta», explica Donini, quien subraya que su enfoque se centra en identificar un rango de tiempo, no en fijar un año específico.
La propuesta desafía la visión convencional de la egiptología, que ha considerado la pirámide como una obra del Antiguo Egipto, un periodo que comienza alrededor del 3100 a.C. Si los cálculos de Donini son correctos, la pirámide estaría construida miles de años antes de la aparición de las primeras civilizaciones escritas en Mesopotamia y Egipto. Esto plantea preguntas sobre cómo se habría desarrollado la tecnología y el conocimiento en esa época, y si existieron culturas anteriores desconocidas hasta ahora.
Aunque el estudio ha generado debate, la comunidad arqueológica no ha respondido de manera unánime. Algunos expertos lo consideran una hipótesis innovadora, mientras que otros lo ven como una interpretación excesivamente especulativa. «Lo importante es que este tipo de análisis abra nuevas líneas de investigación», asegura un especialista en arqueología antigua, quien destaca que la datación de estructuras tan antiguas sigue siendo un reto debido a la degradación de los materiales.
Este descubrimiento, aunque polémico, podría impulsar nuevas investigaciones sobre la evolución de las civilizaciones antiguas. La Gran Pirámide, ya símbolo de la humanidad, podría convertirse en un caso clave para redefinir la historia del desarrollo tecnológico en la prehistoria. Mientras se espera más evidencia, la comunidad científica sigue discutiendo si el estudio marcará un hito en la arqueología o seguirá siendo un debate académico.
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