La Comisión Europea acelera la investigación contra TikTok por incumplir el Acta de Servicios Digitales, un marco regulatorio que exige protecciones a menores en plataformas digitales. Esta norma, vigente desde 2024, permite al ejecutivo de la UE imponer sanciones a gigantes tecnológicos, pese a las protestas de Washington y Beijing. La empresa china recibió este viernes el documento preliminar de la indagación iniciada en febrero de 2024, que señala que los menores no tienen seguridad garantizada en su plataforma.

La comisaria Henna Virkkunen destacó que «los menores merecen disfrutar de una experiencia segura desde que se conectan a internet». Según la norma, las plataformas deben integrar protecciones por defecto, no dependiendo de la elección del usuario. En TikTok, los menores pueden configurar sus cuentas como públicas, lo que permite a cualquier persona acceder a su contenido. Además, la app recomienda videos de menores de 16 y 17 años a usuarios adultos en su sección «Para ti», un riesgo que la Comisión define como «potencial para ciberacoso».

El aviso de Bruselas resalta que la falta de controles automáticos deja expuestos a menores a contenido inadecuado o abuso. La plataforma, sin embargo, permite que los menores participen en su red sin restricciones, algo que la UE considera una brecha en la protección digital. Esta postura refleja el conflicto entre la libertad de expresión y la salvaguarda de menores en un entorno virtual donde el acoso y la exposición a contenido dañino son problemas crecientes.

Las sanciones que pueda imponer la UE no solo afectarán a TikTok, sino que también reforzarán la regulación digital en la región. La acción refuerza la postura de Bruselas de priorizar la seguridad de menores, un tema que ganó relevancia tras el crecimiento exponencial de las redes sociales en la infancia. El caso de TikTok podría marcar un precedente en la lucha por normar el uso de plataformas por parte de menores, un desafío global donde Europa busca liderar con su modelo de regulación.

El anuncio de sanciones pone de relieve el rol de la UE como regulador digital, priorizando la protección de menores en plataformas. La decisión refuerza la normativa de 2024, que busca equilibrar libertades digitales con responsabilidades corporativas, un desafío que impactará en el futuro de las redes sociales globales.