Un caso que conmocionó a la zona
Florencio Varela: detuvieron a policía acusado de abusar de su hija de 13 años
Un efectivo de 36 años fue arrestado tras un año de investigación. La madre denunció abusos psicológicos y sexuales que incluyeron amenazas de suicidio. El hecho ocurrió en una finca familiar de Valentín Alsina.
Un policía de 36 años fue detenido en Florencio Varela tras un año de investigación que reveló una red de abusos sexuales contra su hija de 13 años. La causa, manejada en secreto por meses, se desató tras una denuncia de la madre, quien alertó sobre el deterioro emocional de su hija en el hogar. Los abusos, según testimonios, se extendieron por meses, con el padre usando su autoridad y conocimientos para manipular a la menor. «Me dijo que se suicidaría si lo delataba», reveló la nena en declaraciones ante el juez.
La investigación, coordinada por la Subdelegación Departamental de Investigaciones (SubDDI) de Florencio Varela, incluyó peritajes psicológicos y pruebas biológicas que consolidaron el delito. Las autoridades de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 8, de la misma localidad, dirigieron el operativo que culminó en la detención del efectivo. «El mecanismo de coerción fue clave para evitar la denuncia», explicaron fuentes policiales, destacando el silencio forzado de la víctima.
El delito se cometió en una finca familiar ubicada en la calle Los Ángeles de Valentín Alsina, lugar donde se registraron los hechos más graves. Los testimonios de la menor y las pruebas obtenidas permitieron al juez dictar la orden de detención. «La violencia psicológica fue tan intensa que la nena no supo cómo pedir ayuda», detalló un perito citado en la causa. El caso, que conmocionó a la zona, resalta las fallas en la prevención de violencia intrafamiliar, un tema recurrente en el conurbano.
La denuncia de la madre, quien logró identificar los síntomas de abuso en su hija, fue clave para desbloquear el caso. «Lo vi en su mirada, en cómo se aislaba», contó en una entrevista. La investigación reveló que el policía, aprovechando su posición y su relación familiar, utilizó amenazas para mantener el secreto. Este caso, aunque singular, refleja la necesidad de mecanismos más efectivos para detectar violencia doméstica, especialmente en contextos donde las autoridades pueden ser responsables.
El juzgado ordenó la detención del policía, cerrando un proceso que duró meses y abrió una discusión sobre la protección de víctimas en casos de abuso familiar. La comunidad de Florencio Varela, ahora bajo el peso de un escándalo que desvela la complejidad de la violencia en espacios que supuestamente deberían ser seguros.
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