Una solución creativa para un problema económico
Ganaderos de Ávila revisten sombrillas con lana para darle uso a un subproducto
En el pueblo de Martiherrero, un proyecto local convierte lana de oveja en revestimiento de sombrillas de la piscina municipal. La iniciativa, llamada «Sombra de origen», busca darle uso a un subproducto que en la actualidad no es rentable para los ganaderos.
En el pueblo de Martiherrero, ubicado en la provincia de Ávila, los ganaderos enfrentan un dilema: la lana, un producto tradicional de su sector, está en mínimos históricos y no cubre el costo del esquileo. Para darle un segundo vida al subproducto, el ayuntamiento y la Fundación Kerbest lanzaron una iniciativa que transforma lana de oveja en revestimiento de sombrillas de la piscina municipal. Con más de 160 kilogramos de lana bruta, el proyecto piloto busca revalorizar un material que, según los datos, no es rentable para los ganaderos.
El problema no es nuevo. Según la Cooperativa Avicom, el costo de esquilar una oveja oscila entre 1,5 y 2 euros, mientras que el precio de la lana en España se mantiene en torno a 5 céntimos por kilo. Con una producción media de 2,3 kilos por animal, el balance es negativo. «La lana no abarca los costos de producción», explica un ganadero local. Por eso, los productores buscan alternativas para comercializar el subproducto, como el uso en textiles o proyectos innovadores.
La iniciativa de Martiherrero no solo resuelve un problema local, sino que también muestra cómo un recurso tradicional puede encontrar nuevas aplicaciones. La lana, una fibra natural que abrigo y dura, ahora sirve para proteger a los usuarios de la piscina de los rayos del sol. «Es un ejemplo de cómo la creatividad puede transformar un desafío en una oportunidad», apunta un responsable del ayuntamiento. La solución combina tradición y modernidad, aprovechando el valor de la lana sin descartar su utilidad.
El contexto de la crisis en el sector ovino se refleja en los datos del MAPA. España, líder en la UE con 13,47 millones de ovejas en 2024, enfrenta una caída del 0,89% respecto al año anterior. Además, los precios de la lana han estado en mínimos históricos desde la pandemia, lo que pone en riesgo la viabilidad de los ganaderos. Proyectos como el de Martiherrero, aunque a pequeña escala, son un primer paso para reactivar la demanda. La lana, que alguna vez fue un símbolo de lujo, ahora debe reinventarse para seguir siendo relevante.
La iniciativa no solo busca resolver un problema local, sino también mostrar que la lana, un recurso tradicional, puede encontrar nuevas aplicaciones en un mercado que lo ha dejado de lado. Con este enfoque, los ganaderos de Ávila esperan inspirar otras regiones a explorar alternativas para salvaguardar su economía.
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