El debate por las PASO avanza con tensiones internas y posibles enfrentamientos dentro del peronismo.
Gobernadores desafían al PJ en reforma electoral; quiebre posible en 2027
La disputa por el liderazgo del peronismo se intensifica tras la pérdida de peso de Cristina Kirchner. Tres mandatarios provinciales rechazan el modelo de primarias obligatorias, elevando la incertidumbre sobre su alineación con el oficialismo.
La tensión entre el kirchnerismo y los gobernadores aliados de la Casa Rosada se agudiza en el seno del peronismo, donde la reforma electoral se convierte en un punto de confrontación. Tras el declive de la influencia de Cristina Kirchner, una mayoría de las fuerzas peronistas apuesta por mantener las primarias abiertas y obligatorias como herramienta para resolver el conflicto internos. Sin embargo, tres mandatarios provinciales —Raúl Jalil (Catamarca), Gustavo Sáenz (Salta) y Osvaldo Jaldo (Tucumán)— han distanciado su postura del oficialismo, generando un escenario de incertidumbre. Desde el bloque justicialista, se advierte que su apertura a la reforma política libertaria podría significar un corte definitivo con esos gobernadores.
En el Senado, donde se iniciará el debate, los referentes del bloque peronista liderado por José Mayans buscan definir la postura de los legisladores que responden a los tres mandatarios mencionados. «Estamos trabajando para saber qué van a hacer, para que se definan. Si lo votan, que se pasen a La Libertad Avanza como Patricia, directamente», dijo una figura clave de la bancada. La ambigüedad sobre el apoyo a la reforma electoral se vuelve un factor clave para el oficialismo, que ve en ese gesto una oportunidad para redefinir alianzas políticas.
El gobierno, encabezado por el presidente Alberto Fernández, prioriza la aprobación de la reforma electoral, que requiere mayoría especial en ambas cámaras. Diego Santilli, líder de la Coalición Cívica, lidera conversaciones con los gobernadores peronistas del norte, donde el apoyo a la iniciativa se convierte en una prenda de negociación. Se rumora un acuerdo tácito para que La Libertad Avanza no compita a fondo en distritos clave en 2023, a cambio del voto de los legisladores. Esta estrategia busca evitar la fragmentación del voto peronista y consolidar el frente electoral en el contexto de las elecciones presidenciales.
La falta de respaldo para la reforma, que precisa 37 votos en el Senado y 129 en la Cámara de Diputados, complica su tramitación. La propuesta inicial de convertir las primarias en optativas fue rechazada, y el oficialismo volvió a insistir en su eliminación. Sin embargo, el desgaste interno del peronismo y la división entre sectores que apuestan por un modelo de primarias versus aquellos que buscan una salida política más amplia marcan el rumbo de la discusión. La decisión final podría definir no solo el marco electoral de 2023, sino también la capacidad del peronismo para mantener su hegemonía en las próximas elecciones.
La reforma electoral se convierte en un frente de batalla clave para el peronismo, donde el desafío no es solo político, sino también institucional. La alianza entre el oficialismo y los gobernadores será decisiva para evitar una fractura que pueda debilitar el frente electoral en el escenario 2023.
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