El gobierno busca reconstruir alianzas tras el revés en el Congreso.
Gobierno rechaza ruptura con gobernadores y busca recomponer alianzas
El Ejecutivo negó que la derrota de la ley de propiedad privada haya fracturado la coalición. En lugar de ello, apunta a reforzar acuerdos con el Frente de Todos. La crisis política se intensifica tras semanas de tensiones en el gabinete.
¿Qué dijo el gobierno sobre la derrota de la ley?
Según informó Clarín, El Ministerio de la Producción negó que el rechazo de la iniciativa de propiedad privada haya generado una ruptura con los gobernadores del Frente de Todos. En una declaración oficial, destacó que «el rechazo de una propuesta no implica la pérdida de la confianza institucional». El gabinete insiste en que el diálogo con las provincias sigue vigente, aunque admitió que «la política de los últimos meses ha generado tensiones que necesitan ser resueltas».
El anuncio se produce en un contexto de creciente polarización. La ley de propiedad privada, que buscaba facilitar el uso de inmuebles para actividades productivas, fue rechazada en el Senado a fines de febrero. Desde entonces, el oficialismo ha enfrentado críticas por su postura en temas como la educación, la salud y la reforma laboral. En el Congreso, el oficialismo perdió un 30% de los apoyos que tenía en las cámaras, lo que ha debilitado su mayoría.
Santilli en acción: reuniones y estrategias
El ministro de la Producción, Dante Sica, anunció una serie de reuniones con gobernadores de la coalición para «revisar el rol del Estado en la economía». En la provincia de Buenos Aires, Sica sostuvo que «la ley no fue bien explicada a la sociedad y debe haber un plan de comunicación más claro». En Santa Fe, se discutió la posibilidad de congelar impuestos a las empresas durante los próximos dos años.
El ministro reconoció que el oficialismo «tiene que mejorar su imagen en el país» y apuntó a un acuerdo con el kirchnerismo para «avanzar en temas clave como el impuesto a las ganancias». Sin embargo, algunos dirigentes del Frente de Todos, como el gobernador de San Juan, criticaron el enfoque del Ejecutivo, considerando que «la política económica debe ser más redistributiva y no solo atractiva para los grandes grupos».
La agenda política se acerca al Congreso, donde el oficialismo deberá enfrentar nuevos desafíos. La semana próxima se discutirá una reforma tributaria que podría polarizar aún más el debate. Mientras tanto, el gobierno busca minimizar los daños en su relación con los gobernadores, aunque las tensiones persisten.
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