La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este sábado medidas económicas para apoyar a familias afectadas por el doble terremoto que sacudió el estado La Guaira el 24 de junio. Entre las novedades, se destacó un pago mensual por seis meses a los más impactados y la activación de carteras hipotecarias con subsidios que pueden cubrir hasta el 80% del valor de las viviendas. La decisión surge en medio de un clima de malestar generalizado, con vecinos que reclaman reubicación en un complejo hotelero prometido y la falta de alimentos en zonas afectadas.

El anuncio se dio días después de que la cifra de muertos por los terremotos superara los 2.954, mientras que el número de heridos se acercaba a 16.592. En la zona de Caraballeda, epicentro del desastre, se registró tensión social: un grupo de familias bloqueó una vía para exigir que se cumplan las promesas de reubicación. Además, se denunció que el reparto de alimentos se haya reducido, a pesar de que ya quedan menos rescatistas en el país.

Rodríguez también anunció un plan para la recuperación del Aeropuerto Internacional de Maiquetía, en Caracas, que incluirá alianzas internacionales. Sin embargo, no detalló el alcance de estas colaboraciones. Por otro lado, el gobierno destacó avances en la retirada de escombros y la evaluación de daños en infraestructuras. En La Guaira, se continúan los trabajos de asfaltado y reparación de puentes, aunque las autoridades admitieron que la tarea es compleja.

La cifra de personas desaparecidas superó las 157, mientras que una plataforma desarrollada por técnicos y la sociedad civil señaló que más de 31.000 familiares aún no han podido contactar a sus allegados. El presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, indicó que la recuperación de cuerpos sigue siendo un desafío, ya que los recursos humanos disponibles se han reducido. A pesar de esto, el Ejecutivo prometió acelerar los esfuerzos de rescate y reconstrucción.

El gobierno enfatiza su compromiso con la reconstrucción, aunque la falta de recursos y la complejidad del escenario siguen generando incertidumbre. Más de 31.000 personas aún no han sido localizadas, lo que complica el proceso de reconstrucción en un contexto de crisis económica.