La prensa francesa no ocultó su descontento con la estrategia paraguaya.
Francia se lleva la victoria tras el penal de Mbappé, pero la prensa local criticó la defensa guaraní.
Paraguay resistió 70 minutos sin recibir tarjetas, pero la estrategia de “trampa” generó críticas en los medios franceses. El penal transformado por Mbappé decidió el partido.
El partido entre Francia y Paraguay fue una prueba de resistencia y estrategia. Los franceses, con su combinación de velocidad y precisión, lograron vencer a un Paraguay que se defendió con uñas y dientes. La victoria, sellada por el penal convertido por Kylian Mbappé, fue el resultado de una noche en la que los guaraníes aguantaron sin recibir ninguna tarjeta amarilla. Un logro raro: solo en 1998, en el Mundial de Francia, la Albirroja alcanzó un partido sin tarjetas, y desde entonces se repitió solo en 17 encuentros.
La prensa francesa no ocultó su descontento. El término “trampa paraguaya” se convirtió en el eje de varios titulares, como en *Le Monde* y *Le Figaro*. Estos medios acusaron a Paraguay de utilizar una táctica que, según ellos, buscaba desestabilizar al rival mediante acciones antideportivas. *Le Parisien* señaló que el árbitro uzbeko Ilgiz Tantashev no controló el partido, permitiendo que los paraguayos «exhibieran su arsenal de conducta antideportiva». En ese sentido, se mencionaron casos de golpes con los codos, parones innecesarios y contacto excesivo.
Pero no todos los medios franceses coincidieron. *L’Equipe* se enfocó en la solidez del bloque bajo de Paraguay y en el impacto de las altas temperaturas en el rendimiento. Aunque criticó la defensa francesa, reconoció que los paraguayos no tuvieron que enfrentar penalidades. Por otro lado, *Le Parisien* destacó la resistencia física de los guaraníes, quienes llevaron la eliminatoria hasta el límite, sin recibir ninguna tarjeta. Esta paciencia, según el diario, fue un acto de dignidad que no pasó desapercibido.
El descontento francés se intensificó en la zona de penales. En el momento clave, Tantashev dejó pasar la oportunidad de expulsar a un jugador paraguayo, lo que generó críticas en varios medios. Sin embargo, el balance final del partido no fue tan negativo para Paraguay. La Albirroja se fue del campo sin recibir ninguna amarilla, un hito que resalta su disciplina y su capacidad para resistir en momentos críticos.
El triunfo francés fue el resultado de una combinación de talento y estrategia, pero la resistencia paraguaya no pasó desapercibida. La ausencia de tarjetas en el partido refleja una actitud que, si bien fue criticada, también fue reconocida como un acto de dignidad. La Albirroja dejó una huella en el campeonato, incluso si no logró superar a los europeos.
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