La decisión de Alphabet de no vender todos sus chips de cálculo —llamados TPUs— está ligada a su meta de liderar la carrera por la AGI (Inteligencia Artificial General). Durante la presentación de resultados del segundo trimestre, el CEO de Google, Sundar Pichai, explicó que la prioridad es garantizar recursos para competir en esta frontera tecnológica. «Nuestra primera prioridad es asegurarnos de que estamos asignando lo que necesitamos para competir en la frontera del desarrollo de la AGI», dijo, según informó el medio The Register.

El mercado de chips especializados para IA ha crecido exponencialmente, pero Alphabet ha optado por enfocarse en su propio desarrollo antes que en la venta. Los TPUs, diseñados para tareas de procesamiento de datos complejos, son clave para entrenar modelos de IA avanzados. Pichai admitió que, aunque hay demanda externa, la empresa prioriza su capacidad interna para no quedarse atrás frente a otros gigantes tecnológicos. «Esa es la base de todo lo que hacemos», aclaró, al responder a preguntas de analistas sobre la distribución de recursos.

Este enfoque refleja cómo las grandes tecnológicas ven la AGI no como un concepto teórico, sino como una apuesta estratégica. Aunque los esfuerzos por crear IA general aún están lejos de materializarse, Alphabet y otras empresas están invirtiendo pesado en investigación. La decisión de Alphabet también afecta su negocio de nube. A pesar de reservar parte de su capacidad de cálculo, Google Cloud facturó 24.750 millones de dólares en el trimestre, un 82% más que el año anterior. La empresa confía en que su estrategia de autoabastecimiento no perjudica su posición en el mercado.

El giro en la política de chips de Alphabet resalta un cambio en la industria. Antes, el negocio de la nube se medía por la capacidad de vender infraestructura a terceros. Ahora, con la demanda de IA especializada en ascenso, las empresas priorizan sus necesidades internas. Esta decisión no solo refleja la importancia de la AGI como objetivo, sino también la competencia por liderar un campo que aún no tiene un claro camino de desarrollo.

La elección de Alphabet de invertir en su propio desarrollo de AGI, aunque afecte su capacidad de venta, refuerza su posición como líder en la industria, al mismo tiempo que mantiene su crecimiento en el sector de la nube.