El cuerpo de Graciela Martínez, de 54 años, fue descubierto en el fondo de su casa en la calle Arrecifes al 1200, en Morón. La autoridad judicial dispuso un allanamiento tras la denuncia del mejor amigo del presunto asesino, quien alegó que el joven le confesó haber «se había mandado una cag…».

Personal de la comisaría local y bomberos excavaron el sector trasero del terreno hasta encontrar el cadáver envuelto en bolsas de consorcio. La víctima era conocida en el barrio por su dedicación a su hijo, quien fue detenido en la Ciudad tras quedar acusado de intentar matar a su padre.

La investigación, que se desarrolla bajo la coordinación de la Fiscalía N°1 y el Juzgado de Garantías N°5, se centra en determinar los causales de la muerte. Los restos fueron trasladados a la morgue judicial para la autopsia. El caso ha generado conmoción en la zona, donde los vecinos destacaron el vínculo entre la mujer y su hijo.

La Fiscalía analiza el caso para determinar si el delito se configura como homicidio calificado o agravado. Mientras, la policía continúa con las tareas de peritaje en el lugar del hallazgo.