La senadora radical Mariana Juri, presidenta de la comisión de Turismo del Senado, presentó este martes un pedido de informes a la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) por la crisis operativa de Flybondi. La medida surge tras denunciar «demoras prolongadas y cancelaciones intempestivas», que han generado una situación crítica en la aerolínea. Según datos compartidos por la legisladora, en julio la empresa canceló 290 vuelos frente a 102 que despegaron, una cifra que refleja un colapso en su operativa.

La situación se inscribe en meses de crisis interna en Flybondi, que llevó a la compañía a suspender vuelos durante semanas y a reducir temporalmente su plantilla de pilotos y tripulantes hasta el 30 de septiembre. Esta decisión fue parte de una reorganización para garantizar su sostenibilidad. Sin embargo, los problemas persisten: según la ANAC, en mayo de este año la aerolínea canceló el 47% de sus vuelos y su puntualidad cayó al 26%.

El impacto en el mercado doméstico es notable. En julio, Flybondi transportó poco más de 70.000 pasajeros, una cifra que representa su menor cuota de mercado desde 2018. Ese mes, la empresa movilizó apenas el 6% de la demanda nacional, muy lejos de los 205.536 pasajeros registrados en mayo de 2023. La reducción de capacidad ha exacerbado la competencia, con otras aerolíneas aprovechando la situación para captar espacio en el mercado.

Juri exigió a la ANAC que responda sobre la reducción de la flota de Flybondi, sus capacidades actuales y las medidas implementadas para atender a los afectados por los vuelos cancelados. Entre los puntos específicos, incluyó la solicitud de actas de infracción, sumarios administrativos y cantidad de reclamos recibidos por la empresa en 2023 y 2024. El pedido busca clarificar si las autoridades reglamentarias han intervenido para regular la situación, que según la legisladora, «pone en riesgo la movilidad de miles de argentinos».

La crisis de Flybondi no solo afecta a pasajeros, sino también a la competitividad del sector aéreo argentino. Mientras la empresa intenta reorganizarse, su cuota de mercado sigue en declive, lo que refleja una crisis que impacta directamente en la economía regional y la conectividad nacional.