El Congreso de la Nación avanza en la discusión de más de 25 proyectos legislativos destinados a abordar el creciente endeudamiento familiar. Mientras el Banco Central informó que la mora en pagos por parte de los hogares alcanzó el 12,8% en junio, un incremento de 0,7 puntos porcentuales respecto a abril y 8,3 puntos respecto a mayo del año pasado, legisladores de distintas bancadas impulsan soluciones como condonaciones parciales, tasas subsidiadas y sistemas de facilidades de pago.

La problemática se extiende a billeteras virtuales y otras entidades financieras, lo que complica la contención del fenómeno. Las iniciativas provienen de bancadas como Unión por la Patria, la Izquierda y opositores como Marcela Pagano, junto a legisladores de Provincias Unidas e Innovación Federal. En cambio, el PRO no presentó proyectos propios, aunque su Fundación Pensar destacó este mes que «las familias nunca estuvieron tan endeudadas» y que «el peso de la deuda de los hogares alcanzó el máximo en 20 años».

La comisión de Defensa del Consumidor, presidida por el peronista Hugo Yasky, reunió en abril información sobre el tema, pero no logró avanzar en dictámenes sin el apoyo del oficialismo. La oposición, en tanto, incorporó el tema en dos sesiones especiales fallidas por falta de quórum, pero asegura que insistirá en futuras oportunidades. «El récord de endeudamiento muestra una tensión clave del momento económico», afirma el informe de Pensar, que señala que las tarjetas y préstamos personales se han convertido en un complemento del salario para muchos hogares.

Las discusiones en el Congreso reflejan una polarización entre soluciones estructurales y medidas paliativas. Mientras algunos propone reducir tasas de interés o ampliar plazos, otros abogan por controles a entidades financieras. La falta de consenso, sin embargo, pone en duda la velocidad con la que se pueda implementar una respuesta efectiva a un problema que impacta a millones de argentinos.

Las iniciativas legislativas aún no tienen fecha de tratamiento, pero su avance dependerá de la capacidad de los bloques parlamentarios para construir un acuerdo. La crisis del endeudamiento familiar se convierte en una prioridad que exige una respuesta multisectorial, desde regulación financiera hasta políticas sociales.