Lideró la educación porteña y formó generaciones en el Colegio Nacional
Horacio Sanguinetti, exsecretario porteño y director del Colegio Nacional, falleció a los 91 años
El Colegio Nacional Buenos Aires anunció la muerte del exrector, quien lideró la institución entre 1983 y 1996. En su perfil de Instagram, destacaron su legado de excelencia y su compromiso con la formación de jóvenes.
Horacio Sanguinetti falleció en Buenos Aires a los 91 años, dejando un legado profundamente arraigado en la educación porteña. El Colegio Nacional Buenos Aires comunicó su deceso en las redes sociales, resaltando su rol como rector de la institución durante más de una década. «Fue el rector que más tiempo estuvo en el cargo. Proyectó una visión del Colegio que se mantiene vigente», destacó la publicación, que remarcó su pasión por la excelencia y su impacto en docentes y graduados.
Sanguinetti, hijo de Florentino Sanguinetti, quien también fue rector del Colegio entre 1960 y 1963, vivió una carrera marcada por la formación de líderes. Se graduó en el establecimiento en 1953 y luego se doctoró en derecho en la Universidad de Buenos Aires. Su visión educativa, definida en un escrito de 1963, posicionó al Colegio como «una personalidad espiritual» que formó figuras históricas y contemporáneas. «En 2026, el Colegio sigue en ese camino formando jóvenes que quieran hacer su aporte a nuestro país», escribió entonces, una frase que hoy sigue vigente.
Su trayectoria incluyó además la dirección del Teatro Colón y el cargo de primer secretario de Educación de la Ciudad de Buenos Aires. En las redes, exalumnos lo recordaron como un maestro que marcó a dos generaciones con un estilo de conducción «anacrónico pero humano», según uno de ellos. «Su humanismo, tan ausente hoy, se convierte en una referencia para la educación pública», subrayó el mensaje. Este tributo refleja cómo su legado continúa influenciando la formación de nuevos profesionales y líderes.
Sanguinetti nació el 25 de octubre de 1935 en Buenos Aires, un contexto que marcó su juventud en un país en transformación. Su vinculación con el Colegio Nacional, desde la estudiante hasta el rector, lo convirtió en un símbolo de la institución. La Universidad de Buenos Aires, donde ejerció como abogado, lo reconoció como un referente de la educación pública en una época de debates sobre calidad y acceso. Hoy, su muerte resalta la importancia de figuras que combinan teoría y práctica en la formación de ciudadanía.
El Colegio Nacional Buenos Aires destacó su legado como un modelo de excelencia educativa, mientras que exalumnos lo recuerdan como un maestro que priorizó el humanismo. Su muerte refleja la continuidad de un proyecto que busca formar líderes comprometidos con la República.
Compartir nota