Un vuelo científico para estudiar la corona solar
Iberia fletea avión para observar eclipse solar desde 10.000 metros
El vuelo de Iberia permitirá a científicos analizar la corona solar, un fenómeno invisible bajo la luz solar. Mientras que muchos lo verán desde tierra, unos pocos lo harán desde el aire. El eclipse total se registrará en la Argentina el 12 de agosto de 2026.
Un vuelo científico para estudiar la corona solar
Iberia ha decidido fletar un avión para observar el eclipse solar del 12 de agosto de 2026, una fecha en la que el fenómeno se proyectará sobre la Argentina. El vuelo, que llevará el código IB1473, será exclusivo para científicos del proyecto Shelios, liderado por el astrofísico Miquel Serra-Ricart. A bordo, solo viajarán el comandante, el copiloto y un reducido grupo de investigadores que han pagado por el viaje. Este enfoque se diferencia del de Brussels Airlines, cuyo vuelo comercial permitirá a civiles contemplar el eclipse desde el aire, pero con un propósito científico más estricto.
La misión tiene como objetivo estudiar la corona solar, una estructura que rodea el Sol y se revela solo durante los eclipses. Normalmente, el brillo solar oculta esta capa, pero durante la totalidad del eclipse, se vuelve visible y permite observar fenómenos clave. En la corona es donde se generan las tormentas solares, que aunque suelen ser inofensivas, pueden interferir con sistemas de telecomunicaciones en la Tierra. «El eclipse es una oportunidad única para analizar este fenómeno y predecir su impacto», explica Serra-Ricart.
¿Por qué observar desde el aire?
Mientras que millones de personas disfrutarán del eclipse desde tierra, el volar a 10.000 metros de altitud ofrece ventajas técnicas. Las nubes, que pueden arruinar la visión desde el suelo, no obstaculizan el vuelo, lo que garantiza un cielo limpio. Además, el avión viajará a velocidades que permitirán prolongar la duración de la totalidad, algo que los científicos del proyecto NASA también buscan mediante vuelos acelerados. «El tiempo en el aire es crucial para capturar datos de alta resolución», detalla un investigador del Instituto de Astronomía.
El enfoque científico se vuelve más preciso al evitar interferencias atmosféricas. «Desde el suelo, las condiciones meteorológicas son impredecibles, pero en altitud, el telescopio puede enfocarse sin distracciones», explica un experto. En la Argentina, donde el eclipse será visible por completo, este enfoque permitirá comparar datos con observaciones de otras zonas. La combinación de vuelos fletados por Iberia y Brussels Airlines, junto con la misión NASA, forma una red global de estudios sobre el fenómeno.
El eclipse como fenómeno clave
El eclipse solar no solo es un espectáculo visual, sino un evento que conecta la actividad solar con su impacto en la Tierra. La corona solar, aunque aparentemente estática, alberga dinámicas complejas. Las estructuras magnéticas que se forman allí pueden generaren erupciones solares, que liberan partículas cargadas hacia el espacio. Estas, al llegar a la magnetosfera terrestre, pueden causar perturbaciones en satélites y redes eléctricas. «Entender su comportamiento es clave para mitigar riesgos», asegura un ingeniero de sistemas.
El eclipse de 2026 marcará un hito en la historia de la astronomía. Será el primero en ser observado desde la Argentina por completo, y el vuelo de Iberia representa un esfuerzo por integrar tecnología aérea y ciencia. «Estos vuelos no solo son observaciones, sino un laboratorio en movimiento», subraya un especialista. La participación de Iberia, una aerolínea nacional, simboliza la importancia de la investigación científica en la región.
El vuelo IB1473, cuyo código homenajea al astrónomo Nicolás Copérnico, permitirá a los científicos capturar datos críticos sobre la corona solar. La observación desde el aire, combinada con estudios terrestres y espaciales, formará un panorama más completo del fenómeno. El eclipse del 12 de agosto de 2026 no solo será un evento para el público, sino una oportunidad científica única.
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