Fusilamiento en Canning: un hombre fue ejecutado en su propia casa por venganza narco
Venganza narco en Canning: lo fusilaron de cuatro balazos
Un hombre de 40 años fue asesinado en su vivienda de Canning tras una búsqueda por parte de narcos. La víctima, que se refugió allí con su pareja, confesó que lo buscaban por venta de droga. La causa avanza en la UFI de Esteban Echeverría.
La tragedia en una vivienda de Canning
Los hechos ocurrieron el último martes en una casa de la calle Cuba al 500, en el partido de Esteban Echeverría. Jonathan Ariel Samuel Estigarribia Godoy, de 40 años, fue abatido por dos hombres que irrumpieron en la vivienda junto a su pareja, de 21 años. Según fuentes investigativas, la víctima se refugió allí tras recibir amenazas por su actividad en el tráfico de drogas. «Me están buscando, me quieren matar», le confesó a su pareja minutos antes del ataque, según se conoció en la investigación.
Antecedentes y la red del narco fugado
Estigarribia Godoy tenía antecedentes por venta de estupefacientes en la zona de Loma Verde, partido de Almirante Brown, donde vivía antes de mudarse a Canning. Según trascendió, él era el distribuidor de un jefe narco de la zona de Llavallol, quien se encuentra prófugo de la Justicia. La tensión entre ambos se agravó tras una disputa por la venta de droga, lo que desencadenó la brutal venganza. La víctima, en su último mensaje, advirtió sobre la peligrosidad de su situación, pero no hubo tiempo para evitar el crimen.
La investigación y el desafío de los investigadores
Los agentes de la UFI descentralizada 3 de Esteban Echeverría, a cargo de la fiscal Vanesa González, buscan identificar a los responsables del fusilamiento. Las cámaras de seguridad de la zona serán clave para rastrear el auto que los asesinos utilizaron para huir. El vehículo, que esperaba en la puerta de la vivienda, fue abandonado minutos después del ataque. Aunque no se ha confirmado la identidad de los autores, la policía advierte sobre la presencia de bandas locales en la zona. La comunidad de Canning vive en tensión tras el hecho, con vecinos exigiendo mayor seguridad en las calles.
El caso deja en evidencia la persistente violencia asociada al tráfico de drogas en el conurbano. La víctima, que se había mudado a Canning en busca de seguridad, no logró escapar del destino. La investigación continúa, pero la comunidad sigue preocupada por la inseguridad que persiste en la zona.
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